martes, 15 de septiembre de 2020

                                                                  15 de Septiembre

LA VIRGEN DOLOROSA


Quién ama, sufre con el amado. Nadie ama a Jesús, mas que Su Madre Santísima, y por eso nadie sufre mas, por amor a Él.


Siempre los cristianos han aprendido de la Virgen, a amar más intensamente a Jesucristo. La devoción a los Siete Dolores de la Virgen María, se desarrolló por diversas revelaciones privadas.

La Virgen, se la comunicó a Santa Brígida de Suecia (1303-1373):

"Miro a todos los que viven en el mundo, para ver si hay, quien se compadezca de Mí, y medite mi dolor; mas hallo poquísimos, que piensen en mi tribulación y padecimientos. Por eso tú, hija mía, no te olvides de Mí, que soy olvidada y menospreciada por muchos. Mira mi dolor, e imítame en lo que pudieres. Considera mis angustias y mis lágrimas, y duélete, de que sean tan pocos los amigos de Dios".

Primer Dolor - La profecía de Simeón (cf. Lucas 2,22-35)

Segundo Dolor - La huida a Egipto (Mateo 2,13-15)

Tercer Dolor - El Niño perdido en el Templo (Lucas 2,41 -50)

Cuarto Dolor - María se encuentra con Jesús, camino al Calvario (IV Estación del Vía Crucis)

Quinto Dolor - Jesús muere en la Cruz (Juan 19,17-39)

Sexto Dolor - María recibe el Cuerpo de Jesús, al ser bajado de la Cruz (Marcos 15, 42-46)

Séptimo Dolor -Jesús es colocado en el Sepulcro (Juan 19, 38-42)

Nuestra Señora prometió que concedería siete gracias, a aquellas almas que la honren y acompañen diariamente, rezando siete Ave Marías, mientras meditan en sus lágrimas y dolores:

1. "Yo concederé la paz a sus familias."

2. "Serán iluminadas en cuanto a los divinos Misterios."
3. "Yo las consolaré en sus penas, y las acompañaré en sus trabajos.»
4. "Les daré cuanto me pidan, con tal de que no se oponga a la adorable voluntad de mi divino Hijo, o a la salvación de sus almas."
5. "Los defenderé en sus batallas espirituales, contra el enemigo infernal, y las protegeré, en cada instante de sus vidas."
6. "Les asistiré visiblemente, en el momento de su muerte, y verán el rostro de su Madre.
7. "He conseguido de mi Divino Hijo, que todos aquellos que propaguen la devoción a mis lágrimas y dolores, sean llevadas directamente, de esta vida terrena a la felicidad eterna, ya que todos sus pecados les serán perdonados, y mi Hijo, será su consuelo y gozo eterno."

Según San Alfonso María Ligorio, Nuestro Señor le reveló a Santa Isabel de Hungría, que Él concedería cuatro gracias adicionales especiales, a los devotos de los dolores de Su Madre Santísima:

1. Aquellos que antes de su muerte, invoquen a la Santísima Madre, en nombre de sus dolores, obtendrán una contrición perfecta de todos sus pecados.

2. Jesús protegerá en sus tribulaciones, a todos los que recuerden esta devoción, y los protegerá muy especialmente, a la hora de su muerte.
3. Imprimirá en sus mentes, el recuerdo de Su Pasión, y tendrán su recompensa en el cielo.
4. Encomendará a estas almas devotas, en manos de María, a fin de que les obtenga, todas las gracias que quiera derramar en ellas.

Meditar los Siete Dolores de Nuestra Madre Santísima, es una manera de compartir los sufrimientos más hondos, de la vida de María en la tierra.

La fiesta de Nuestra Señora de los Dolores, se celebra el 15 de septiembre, al día siguiente, de la Exaltación de la Santa Cruz. Al pie de la Cruz, donde una espada de dolor, atravesó el corazón de María, Jesús nos entregó a Su Madre, como Madre nuestra, poco antes de morir.

Oración: Jesús, Divino Maestro de Camino, Verdad y Vida, quiero decirte todos los días de mi vida "Sí, Ella es mi Madre. Jesús, yo la recibo, y Te pido que me prestes Tu Corazón, para amar a María, como Tú la amas. Que este acto de amor, alivie su corazón, hasta el fin de los Tiempos. Amén”.

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