martes, 14 de mayo de 2019


Segunda Feria, 13 de mayo

SANTA MARIA DOMINGA MAZZARELLO


Salesiana. Fundadora de las Hijas de María Auxiliadora

(† 1881)

“¡A rivederci in paradiso!”

Breve
Insigne religiosa, que ayudó a San Juan Bosco, a fundar las hijas de María Auxiliadora.

Es notable como se repite, esta bendición que le cupo a San Francisco de Asís, con Santa Clara de Asís; a San Bernardino de Siena, con Santa Catalina de Siena; y a San Francisco de Sales, con Santa Francisca Frémyot de Chantal.

La presencia e influencia, de la mujer religiosa y laica, en la Iglesia Católica, fué siempre determinante en el devenir de los acontecimientos.
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JOSÉ ARTERO
En la órbita de San Juan Bosco, un astro de primera magnitud, había de ser Santa María Mazzarello. También los sueños proféticos del gran fundador, habían de ser anunciadas, a las Hijas de María Auxiliadora.

Él nos lo ha contado: "Un buen día, atravesaba la plaza Vittorio en Turín. De repente me vi cercado, por un pequeño ejército de chiquillas, que cantaban, gritaban, chillaban.

Apenas me vieron, volaron en torno mío, y clamaron: "¡Viva Don Bosco!... Tómenos también a su cargo. ¿No ve que estamos abandonadas?". "Otro tendrá que ocuparse de vosotras: yo estoy abrumado, con tantos niños... Pero mientras ellas insistían, una Señora noble, y con rostro como el sol resplandeciente, se me apareció y me dijo:

 —Cuídamelas. Son hijas mías"

Por entonces, llegaba a Turín un fervoroso sacerdote, que tenía en un pueblecillo de los Alpes, su asociación de Hijas de la Inmaculada: se llamaba don Pestarino, y quería quedarse con Don Bosco en Turín.

Pero el santo patriarca, le dijo que volviera a su Mornese, a cuidar de sus congregantes; mientras tanto, le consideraría como uno de los suyos.

Le dio una medalla, y una tarjetita para las dos principales, con estas palabras: "Orad, haced todo el bien que podáis a las jovencitas: haced lo posible por impedir el pecado, aunque sea venial".

María y Petronila, eran las dos obsequiadas, y aconsejadas por Don Bosco, desconocidas entonces por él; por eso recibieron sorprendidas y maravilladas el regalo espiritual. Las dos, y sobre todo María, habían de ser las principales colaboradoras de San Juan Bosco, en la fundación de las Hijas de María Auxiliadora, que también llamamos salesianas.

María Mazzarello, había nacido el 9 de mayo de 1837, en un pequeño barrio de Mornese, pueblecito alpino del Alto Monferrato.

Muy semejante, fue su infancia aldeana a la de Don Bosco en Becchi, aunque menos maravillosa en lances, visiones y prodigios.

María, en su aldeíta de Mornese primero, y luego en la vecina granja de la Valponasca, trabajó desde pequeñita en las viñas y sembrados, con diligencia y robusta laboriosidad. Todo era necesario en aquella familia, tan profundamente cristiana y ejemplar, bendecida por Dios, con tres niños y tres niñas; de todos, la mayor fue María, y luego Feliciana, que también había de formar parte, del primer grupo de las salesianas.

Siempre fue María muy piadosa: madrugaba y corría, a veces con nieve, y antes del amanecer, a la iglesia (aún se conserva el pozo, junto al que esperaba algunas veces, a que le abrieran la iglesia), y otras desde la ventanita de su dormitorio, miraba con devoción, la torre de la parroquia lejana, y le enviaba cánticos y jaculatorias.

En el Catecismo era "Main" (Marieta) la primera: "No me dejaré ganar por ninguna, ni por los muchachos".

Por eso el capellán, don Pestarino, la atendía con predilección; le permitió y aconsejó la comunión frecuente, y aún diaria, cosa excepcional en aquellos días, aún con resabios del frío jansenismo.

 —“¿Por qué no te haces monja?” —le preguntaban los capuchinos, que pasaban pidiendo limosna, por la Valponasca, al verla tan piadosa y devota.

 —“Yo monja en el claustro, no. Pero quiero ser toda de Jesús”.

Y era un ángel de pureza: el ángel de Mornese la llamaron.

Angelina Maccagno, joven de unos veinte años, instruida, emprendedora, trazó, aconsejada por don Pestarino, el reglamento de una Pía Unión, con las mejores jovencitas de Mornese: entre las cinco primeras, estaba María Mazzarello; era el jardín de la Inmaculada; ellas las voluntarias de la Virgen.

A sus diecisiete años, el 9 de diciembre de 1855, hizo la Mazzarello con sus compañeras, en la capilla privada de don Pestarino, su primera consagración a la Virgen. Eran el ejemplo del pueblo, el honor de la parroquia.

El tifus, fue una epidemia devastadora en Mornese. María, heroicamente, fue a cuidar a unos parientes apestados, y contrajo la grave enfermedad, de la que un día de la Virgen del Rosario, curó inesperadamente, Pero quedó debilísima, inútil para las duras labores del campo.

Un día le dijo a su amiga Petronila:
 —“Me voy a hacer sastre: cuando lo sea, reuniré a las niñas, y les enseñaré el oficio y la piedad; me parece soñar viendo el castillo, y en él muchas niñas que hemos de formar. ¿Me acompañarás?”.

No fue tan fácil realizarlo. Dificultades de la familia, ironías de los pueblerinos, falta de locales, con emigraciones como las de Don Bosco, por los arrabales de Turín.

Una temporada en casa Pampuro, su taller primero, luego en casa Maccagno, por cinco liras al mes, más tarde las primeras internas en la residencia, con las dos mammas y maestras: Petronila y María. El taller va teniendo su oratorio festivo dominical. Entonces reciben el billetito, del desconocido Don Bosco, pero lo besan como una reliquia.

El 7 de octubre de 1864, viene de excursión a Mornese Don Bosco, con un buen grupo de sus chicos, invitado por don Pestarino. Fue el primer encuentro personal de María Mazzarello, con el fundador. Una emoción insólita la agitaba, un pronóstico de vida nueva, y caminos extraordinarios.

Desde entonces, la vocación y la institución se van perfilando, El taller y el oratorio crecen. María es elegida presidenta de la Casa de la Inmaculada, con un grupo de siete religiosas, consagradas a la obra; y en la altura, al pie del castillo, van a tener más amplias edificaciones, para el colegio nuevo; Don Bosco vino a bendecirlo, el 13 de diciembre de 1867.

Congregó Don Bosco, su Capítulo General en mayo de 1871; les expuso el proyecto, de fundar un Instituto de religiosas, y precisamente aprovechando la fundación del colegio de Mornese.

Con su aprobación, corrió a exponer su proyecto a Su Santidad Pío IX, que lo aprobó cálidamente, y lo bendijo. Con esto se fue a Mornese, y propuso su plan a don Pestarino. Hubo grandes dificultades, el pueblo se creyó privado de un colegio para chicos, a María la reclamaba su familia...

Pasó la tempestad, y el 15 de agosto de 1867, el obispo de Acqui, con Don Bosco, recibían los votos primeros, de once Hijas de María Auxiliadora, que pronto eligieron por superiora indiscutible, a sor María Mazzarello.

Don Bosco les compuso las Reglas y Constituciones, y desde la muerte de don Pestarino, en 1874, la dirección de Don Bosco, orientó de la más bella manera salesiana, la naciente congregación, y le envió como directores generales, al que había de ser gran misionero, al cardenal Cagliero, a don Rúa, luego sucesor de Don Bosco; a monseñor Costamagna, todo el Estado Mayor, de aquellos idílicos y prodigiosos comienzos de la familia salesiana.

— “Ahora soy del todo feliz” —había dicho sor Mazzarello a su madre, el día de su profesión religiosa.

Con prudencia celestial y santidad rebosante, sor María regía la naciente congregación, y veía su crecimiento, primero en Europa, luego a las misiones de los jíbaros: posteriormente por todo el mundo.

La Congregación se consolida. Aconsejan a la superiora general, sor María, que vaya a pedir a Roma, las bendiciones de Su Santidad, y se excusa:

 —“¿Cómo, señor director, me presentaré, que no haga perder nuestro buen crédito?. Esperará el Papa ver una superiora instruida y capacitada, y se encontrará, con una pobre aldeanita ignorante”.

La pobre aldeanita, sin embargo, era un prodigio de prudencia, de buen espíritu, de muchas virtudes, y crecida santidad, ejemplar perfecto, de la mejor hija de María Auxiliadora.

En 1877, la Casa Generalicia, se trasladaba a Nizza Monferrato, casa mejor comunicada y más amplia, conforme al gran crecimiento de la Institución; y allí, con su ejemplo y divinas ilustraciones, ejerce su maravilloso apostolado, y forma un plantel de religiosas fervientes, y superioras excepcionales, que habían de levantar tan excelsa, la eficacia y la fama de la Congregación.

Pero su fin se acercaba. En 1880, dijo a sor Josefina, que se marchaba a América:

—“Yo moriré pronto: el Señor me ha escuchado, cuando me ofrecí como víctima”.

Sor Josefina, se fue a quejar a Don Bosco:
—“La madre me ha confiado, el secreto de su holocausto. Ruegue al Señor, que aplace el sacrificio. ¡Es tan necesaria!”.

—“La víctima es agradable a Dios: ha sido aceptada” —respondió el Santo.

Y tras una breve agonía, venciendo al diablo, que la inquietaba, con su canción fervorosa “Yo quiero amar a María”, dijo a las hijas que lloraban:
 —A rivederci in paradiso.

 Y santamente expiró. Era el 14 de mayo de 1881, apenas cumplidos sus cuarenta y cuatro fecundos años.

Bellísimo ejemplo de sencillez y santidad, de celo apostólico y de virginal pureza. Muy pronto los milagros, habían de atestiguar sus heroicas virtudes. El 20 de noviembre de 1939, la llevaba como Beata a los altares, Su Santidad Pío XI, y el 24 de junio de 1951 fue solemnemente canonizada por Su Santidad Pío XII. Sus reliquias, fueron trasladadas a un bellísimo altar, que en su honor se erigió, en la grandiosa basílica de María Auxiliadora, en Turín.

Testimonio Personal: recuerdo hace muchos años, cuando era un niño, haber escuchado de boca de un santo sacerdote, en el colegio San Francisco de Sales, del barrio de Almagro, Buenos Aires, Argentina, que en el colegio María Auxiliadora, que se encuentra enfrente a éste, y junto al colegio Pio IX, todos de la comunidad salesiana, que una hermana religiosa muy anciana, había tenido una aparición de la Santísima Virgen, quien le predijo varios acontecimientos que iban a sobrevenir, y le bendijo un manto que esta hermana estaba confeccionando, como protección especial para la comunidad salesiana. Al poco tiempo, esta hermana voló al cielo. Estamos hablando del año 1969.

Creo recordar que este sacerdote, no aclaró la índole del mensaje, pero a juzgar por lo que aconteció en la comunidad salesiana, poco tiempo después– invasión de seminaristas, y hasta sacerdotes ganados por la Teología de la Liberación – y en el país – aparición de la guerrilla marxista, y el comienzo de una breve, pero muy terrible guerra civil en la Argentina, seguramente tuvo que ver con estos acontecimientos. Desconozco que le sucedió a ese manto especial, bendecido por la Virgen.

¡Santa María Mazzarello ruega por nosotros!.

Oración: Dios Todopoderoso y Eterno, que nos has bendecido, con la dicha de haber conocido la presencia silenciosa, pero enérgica, de Santa María Dominga Mazzarello, que bendigas a la comunidad salesiana en todo el mundo, y muy especialmente en las zonas de conflicto como Pakistán. Que esta comunidad, siempre mantenga su influencia sobre los niños y la juventud, y la bendigas con muchas vocaciones sacerdotales, religiosas y misioneras, que sepan honrar tu Santo Nombre. A Tí Señor, que nos prometiste que las llamas del infierno, no prevalecerán sobre tu Iglesia. Amén.


lunes, 13 de mayo de 2019


Segunda Feria, 13 de Mayo

Nuestra Señora de Fátima

(1917)


Relato de las Apariciones de Nuestra Señora de Fátima
Según Sor Lucía, la mayor de los videntes.
Recopilado por SCTJM

El milagro del sol

"Jesús quiere servirse de ti, para darme a conocer y amar. Quiere establecer en el mundo, la devoción a mi Inmaculado Corazón"

Contaron los pastorcillos:
“Nuestra Señora nos mostró, un gran mar de fuego que parecía estar debajo de la tierra. Sumergidos en ese fuego, vimos a los demonios y las almas, como si fuesen brasas transparentes, y negras o bronceadas, con forma humana que fluctuaban en el incendio, llevadas por las llamas que de ellas mismas salían, juntamente con nubes de humo, que caían hacia todos los lados, parecidas al caer de las pavesas en los grandes incendios, sin equilibrio ni peso, entre gritos de dolor, y gemidos de desesperación, que horrorizaba y hacía estremecer de pavor. Los demonios se distinguían, por sus formas horribles y asquerosas, de animales espantosos y desconocidos, pero transparentes y negros. Esta visión fue durante un momento, y ¡gracias a nuestra Buena Madre del Cielo, que antes nos había prevenido, con la promesa de llevarnos al Cielo! (en la primera aparición). De no haber sido así, creo que hubiésemos muerto de susto y pavor”.

¡Al final, Mi Inmaculado Corazón Triunfará!

Resumen de los mensajes de Nuestra Señora de Fátima

"Queréis ofreceros a Dios, para soportar todos los sufrimientos que Él quisiera enviaros, como reparación de los pecados, con que Él es ofendido, y de súplica por la conversión de los pecadores?" (13 de Mayo, 1917)

"Jesús quiere servirse de ti, para darme a conocer y amar. Quiere establecer en el mundo, la devoción a mi Inmaculado Corazón. A quien lo abrazare, prometo la salvación, y serán queridas sus almas por Dios, como flores puestas por mí, para adornar su Trono". (13 de junio de 1917)

"Nunca te dejaré. Mi Inmaculado Corazón será tu refugio, y el camino que te conducirá a Dios". (13 de junio de 1917)

"¡Sacrificaos por los pecadores, y decid muchas veces, y especialmente cuando hagáis un sacrificio: OH, Jesús, es por tu amor, por la conversión de los pecadores, y en reparación de los pecados cometidos, contra el Inmaculado Corazón de María!”. (13 de Julio de 1917)

"Habéis visto el infierno, donde van las almas de los pobres pecadores. Para salvarlas, Dios quiere establecer en el mundo, la devoción a mi Inmaculado Corazón. Si hacen lo que yo os digo, se salvarán muchas almas, y tendrán paz. La guerra terminará, pero si no dejan de ofender a Dios, en el reinado de Pío XI, comenzara otra peor". (13 de julio de 1917)

"Orad, orad mucho, y haced sacrificios por los pecadores. Son muchas almas las que van al infierno, porque no hay quien se sacrifique, y ruegue por ellas" (19 de agosto de 1917)

"Continuad rezando el rosario, para alcanzar el fin de la guerra. En Octubre vendrá también nuestro Señor, Nuestra Señora de los Dolores y del Carmen, San José con el Niño Jesús, para bendecir al mundo". (13 de Septiembre de 1917)

"Quiero decirte que hagan aquí una capilla, en honor mío, que soy la Señora del Rosario; que continúen rezando el Rosario todos los días. ¡No ofendan más a Nuestro Señor, que está ya muy ofendido!" (13 de octubre de 1917)

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Primera Aparición de la Virgen: Domingo 13 de mayo, de 1917

Llamado al ofrecimiento de vida

Estando jugando con Jacinta y Francisco en lo alto, junto a Cova de Iría, haciendo una pared de piedras, alrededor de una mata de retamas; de repente vimos una luz, como de un relámpago. -Está relampagueando- dije. Puede venir una tormenta. Es mejor que nos vayamos a casa. -¡Oh si está bien!, contestaron mis primos.

Comenzamos a bajar el cerro, llevando las ovejas hacia el camino. Cuando íbamos por mitad de la pendiente, cerca de una encina, que aun existe, vimos otro relámpago, y habiendo dado algunos pasos mas, vimos sobre la encina una Señora vestida de blanco, mas brillante que el sol, esparciendo luz mas clara e intensa, que un vaso de cristal lleno de agua cristalina, atravesado por los rayos mas ardientes del sol. Estábamos tan cerca, que quedamos dentro de la luz que Ella irradiaba.

Entonces la Señora nos dijo: -"No tengáis miedo. No os hago daño".

-Yo le pregunte: ¿De dónde es usted? -"Soy del Cielo".

-¿Qué es lo que usted quiere? -"He venido para pediros, que vengáis aquí seis meses seguidos, el día 13, a esta misma hora. Después diré quien soy, y lo que quiero. Volveré una séptima vez".

-Pregunté entonces: “¿Yo iré al cielo?” -"Sí iras" -”¿Y Jacinta?” -"Irá también" -”¿Y Francisco?” -"También irá, pero tiene que rezar antes muchos rosarios".

Entonces me acordé de dos amigas de mi hermana, que habían muerto hacia poco. -¿Está María de las Nieves en el cielo? -"Sí, está" -¿y Amelia? de 18 ó 20 años -"estará en el purgatorio, hasta el fin del mundo".

Y entonces dijo:-"Queréis ofreceros a Dios, para soportar todos los sufrimientos que Él quisiera enviaros, como reparación de los pecados, con que Él es ofendido, y de súplica, por la conversión de los pecadores?" -”Sí queremos”. -"Tendréis, pues, mucho que sufrir, pero la gracia de Dios os fortalecerá".

Diciendo esto la Virgen, abrió sus manos por primera vez, comunicándonos una luz muy intensa, que parecía fluir de sus manos, y penetraba en lo mas íntimo de nuestro pecho, y de nuestros corazones, haciéndonos ver a nosotros mismos en Dios, más claramente de lo que nos vemos, en el mejor de los espejos.

Entonces, por un impulso interior, que nos fue comunicado también, caímos de rodillas, repitiendo humildemente: -”Santísima Trinidad, yo te adoro. Dios mío, Dios mío, yo te amo en el Santísimo Sacramento”. Después de pasados unos momentos, Nuestra Señora agregó: -"Rezad el rosario todos los días, para alcanzar la paz del mundo, y el fin de la guerra". Acto seguido, comenzó a elevarse serenamente, mientras la luz que la circundaba, parecía abrirle el camino.

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Segunda Aparición de la Virgen: Miércoles 13 de Junio

Llamado a ser instrumentos, para que la Devoción al Inmaculado Corazón se establezca

Después de rezar el rosario, con otras personas que estaban presentes (unas 50) vimos de nuevo el reflejo de la luz que se aproximaba, y que llamábamos relámpago, y en seguida a Nuestra Señora en la encina, todo como en mayo.

-¿Qué es lo que quiere? -pregunté -"Quiero que vengáis aquí, el día 13 del mes que viene, que recéis el rosario todos los días, y que aprendáis a leer. Después diré, lo que quiero además".

-Le pedí la curación de una enferma. Nuestra Señora respondió: -"Si se convierte, se curara durante el año" -Quisiera pedirle que nos llevase al cielo. -"Si, a Jacinta y a Francisco los llevaré en breve, pero tú te quedarás algún tiempo más. Jesús quiere servirse de ti, para darme a conocer y amar. Quiere establecer en el mundo, la devoción a mi Inmaculado Corazón. A quien le abrazare, prometo la salvación, y serán queridas sus almas por Dios, como flores puestas por mí para adornar su Trono".

-”¿Me quedo aquí solita?”- pregunté con dolor. -"No hija. ¿Y tú sufres mucho por eso?. ¡No te desanimes!. Nunca te dejaré. Mi Inmaculado Corazón, será tu refugio, y el camino que te conducirá a Dios".

En ese momento, abrió las manos y nos comunicó por segunda vez, el reflejo de la luz inmensa que la envolvía. Jacinta y Francisco, parecían estar en la parte de la luz que se eleva hacia el cielo, y yo en la que se esparcía sobre la tierra. Delante de la palma de la mano derecha de nuestra Señora, estaba un corazón rodeado de espinas, que parecían clavarse en él. Entendimos que era el Corazón Inmaculado de María, ultrajado por los pecados de la humanidad, y que quería reparación.

Francisco, muy impresionado con lo que había visto, me preguntó después: -”¿Por qué es que la Virgen, estaba con un corazón en la mano, irradiando sobre el mundo, aquella luz tan grande, que es Dios?. Tú, Lucía, estabas con Ella en la luz que bajaba a la tierra, y Jacinta conmigo, en la que subía al cielo”. Le respondí: -”Es que tú, con Jacinta, iréis en breve al cielo. Yo me quedo con el Corazón Inmaculado de María, en la tierra”.

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Tercera Aparición de la Virgen: Viernes, 13 de Julio

Llamado a sacrificarse por los pecadores, y a hacer reparación por ellos.

Momentos después, de haber llegado a Cova de Iría, junto a la encina, entre numeroso público (4.000 personas), que estaban rezando el rosario, vimos el rayo de luz una vez más, y un momento más tarde, apareció la Virgen sobre la encina. -”¿Qué es lo que quiere de mí?” -pregunté. -"Quiero que vengáis aquí, el día 13 del mes que viene, y continuéis rezando el rosario todos los días, en honra a Nuestra Señora del Rosario, con el fin de obtener la paz del mundo, y el final de la guerra, porque solo Ella puede conseguirlo”.

-Dije entonces: “quisiera pedirle, que nos dijera quién es, y que haga un milagro, para que todos crean, que usted se nos aparece”. -"Continuad viniendo aquí todos los meses. En octubre diré quien soy, y lo que quiero, y haré un milagro, que todos han de ver para que crean". -"¡Sacrificaos por los pecadores, y decid muchas veces, y especialmente cuando hagáis un sacrificio: OH, Jesús, es por tu amor, por la conversión de los pecadores, y en reparación de los pecados cometidos, contra el Inmaculado Corazón de María!”.

Al decir estas últimas palabras, abrió de nuevo las manos. El reflejo de la luz, parecía penetrar la tierra, y vimos como un mar de fuego, y sumergidos en este fuego, a los demonios y las almas, como si fuesen brasas trasparentes y negras o bronceadas, de forma humana, que fluctuaban en el incendio, llevada por las llamas que de ellas mismas salían, juntamente con nubes de humo, cayendo hacia todos los lados, semejante a la caída de pavesas en grandes incendios, pero sin peso ni equilibrio, entre gritos y lamentos de dolor y desesperación, que horrorizaban y hacían estremecer de pavor. Los demonios se distinguían, por sus formas horribles y asquerosas, de animales espantosos y desconocidos, pero trasparentes, como negros tizones en brasa.

Asustados, y como pidiendo socorro, levantamos la vista a nuestra Señora, que nos dijo con bondad y tristeza:

-"Habéis visto el infierno, donde van las almas de los pobres pecadores. Para salvarlas, Dios quiere establecer en el mundo la devoción a mi Inmaculado Corazón. Si hacen lo que yo os digo, se salvarán muchas almas, y tendrán paz. La guerra terminará, pero si no dejan de ofender a Dios, en el reinado de Pío XI comenzara otra peor".

"Cuando viereis una noche, alumbrada por una luz desconocida, sabed que es la gran señal que Dios os da, de que va a castigar al mundo sus crímenes, por medio de la guerra, del hambre, de la persecución de la Iglesia, y del Santo Padre. Para impedir eso, vendré a pedir la consagración de Rusia, a mi Inmaculado Corazón, y la comunión reparadora de los primeros sábados. Si atienden mis deseos, Rusia se convertirá y habrá paz; si no, esparcirá sus errores por el mundo, promoviendo guerras y persecuciones de la Iglesia: los buenos serán martirizados; el Santo Padre tendrá que sufrir mucho; varias naciones serán aniquiladas. Al final, MI INMACULADO CORAZON TRIUNFARA”.

“El Santo Padre me consagrará a Rusia, que se convertirá, y será concedido al mundo, algún tiempo de paz. En Portugal, el dogma de la fe se conservará siempre......(Aquí comienza la tercera parte del secreto, escrita por Lucía, entre el 22 de Dic. 1943 y el 9 de Enero 1944, y revelada en el año 2000). Esto no lo digas a nadie. A Francisco sí podéis decírselo". -"Cuando recéis el rosario, decid después de cada misterio: "Jesús mío, perdónanos, líbranos del fuego del infierno, lleva todas las almas al cielo, especialmente las mas necesitadas". Y como de costumbre, comenzó a elevarse en dirección a Oriente.

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Cuarta Aparición de la Virgen: Domingo, 19 de Agosto

Llamado a rezar mucho por los pecadores

En los Valinhos. La Aparición no se realizo el día 13 de agosto, en Cova de Iría, porque el Administrador del Consejo apresó, y llevó a Vila Nova, a los pastorcitos con la intención de obligarles a revelar el secreto. Los tuvo presos en la Administración, y en el calabozo municipal.

Les ofreció los mas valiosos presentes, si descubrían el secreto. Los pequeños videntes respondieron: -”No lo decimos, ni aunque nos den el mundo entero”. Entonces los encerró en el calabozo.

Los presos les aconsejaron: - “¡Pero decid al Administrador ese secreto!. ¿Que os importa, que esa Señora no quiera?” -”¡Eso no, respondió Jacinta con vivacidad, antes quiero morir!”. Y los tres niños rezaron, con aquellos infelices el rosario, delante de una medalla de Jacinta, colgada en la pared.

El administrador para amedrentarlos, mandó preparar una caldera de aceite hirviendo, en la cual amenazaron asar a los pastorcitos, si no hacían lo que les mandaban. Ellos, aunque pensaban que la cosa iba en serio, permanecieron firmes sin revelar nada.

El día 15 de agosto, fiesta de la Asunción, los sacó del calabozo, y los llevó a Fátima. ...Nos narra Lucía, lo que sucedió en esta aparición.....

Estuvimos con las ovejas, en un lugar llamado Valinhos; Francisco y su hermano Juan, acompañándome y sintiendo que algo sobrenatural se aproximaba, y nos envolvía, sospechando que Nuestra Señora se nos aparecería, y temiendo que Jacinta se quedaría sin verla, pedimos a su hermano Juan, que le fuese a llamar. Entretanto, Francisco y yo vimos, el reflejo de luz, que llamábamos relámpago, y al instante de llegar, Jacinta vimos a la Señora sobre la encina.

-”Que es lo que quiere usted?” -”Deseo que sigáis yendo a Cova de Iría, en los días 13, que sigáis rezando el rosario, todos los días. El último mes haré el milagro, para que todos crean”.

-”¿Qué es los que quiere usted, que se haga con el dinero, que la gente deja en Cova de Iría?” -”Hagan dos bolsas, una para ti y Jacinta, para llevarla con otras dos chicas, vestidas de blanco; y otra que la lleve Francisco con tres niños más. El dinero de las bolsas, es para la fiesta de Nuestra Señora del Rosario, y lo que sobre, es para ayuda de una capilla que debe hacerse”.

-”Yo quisiera pedirle, la curación de algunos enfermos”. -”Sí, a algunos curaré durante el año”. Y tomando un aspecto muy triste, la Virgen añadió: "Rezad, rezad mucho, y haced sacrificios por los pecadores, porque muchas almas que van al infierno, por no tener quien se sacrifique, y rece por ellas". Y la Virgen, empezó a subir hacia Oriente, como de costumbre.

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Quinta Aparición: Jueves, 13 de Septiembre

“Al aproximarse la hora, fui a Cova de Iría con Jacinta y Francisco, entre numerosas personas (30.000), que con dificultad nos dejaban pasar. Los caminos estaban apiñados de gente; todos nos querían ver y hablar.

Mucha gente del pueblo, venían a pedirnos que presentáramos sus necesidades, a Nuestra Señora. Otros, no pudiendo llegar junto a nosotros, clamaban de lejos. Oíamos... -¡pidan que me cure a mi hijo inválido!....a mi hijo ciego...a mi hija muda....que me traiga a mi esposo, que está en la guerra...que me convierta a un pecador...que estoy tuberculoso...etc...Allí aparecían, todas las miserias de la pobre humanidad, y algunos gritaban, subidos a los árboles. Por fin, llegamos a Cova de Iría, y al alcanzar la encina, comenzamos a rezar el rosario con la gente”.

Un poco más tarde, vimos el reflejo de luz, y acto seguido, sobre la encima, a nuestra Señora, que dijo: -"Continuad rezando el rosario, para alcanzar el fin de la guerra. En Octubre vendrá también nuestro Señor, Nuestra Señora de los Dolores y del Carmen, San José con el Niño Jesús, para bendecir al mundo. Dios está contento con vuestros sacrificios, pero no quiero que durmáis con la cuerda puesta, llevadla durante el día" (la cuerda la llevaban atada a la cintura. Era uno de las mas dolorosas mortificaciones, que ofrecían por la conversión de los pecadores. También no tomaban meriendas, dejaban de tomar agua. Pero mayores eran los sacrificios, que exigía la misión que la Virgen les encomendó: las vejaciones, curiosidad, las molestias de la gente, interminables visitas, preguntas, persecución, ridículo, prisión, etc.) -"Curaré a algunos enfermos, pero no a todos. En Octubre haré el milagro, para que todos crean".

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Sexta Aparición: Sábado 13 de Octubre -Milagro del Sol

Había gente en masa (70.000), bajo una lluvia torrencial. Por el camino, las escenas del mes pasado, mas numerosas y conmovedoras. Ni el barro de los caminos, impedía a la gente, arrodillarse en actitud humilde y suplicante. Llegando a Cova de Iría, junto a la encina, pedí al pueblo, que cerrasen los paraguas para rezar el Rosario. Poco después, vimos el reflejo de luz, y en seguida a la Virgen, sobre la encina.

-”¿Qué es lo que usted quiere?” -"Quiero decirte, que hagan aquí una capilla en honor mío, que soy la Señora del Rosario, que continúen rezando el Rosario todos los días. La guerra está acabándose, y los soldados, pronto volverán a sus casas".

-”¿Curará a los enfermos?” -"A unos sí y a otros no; es preciso que se enmienden; que pidan perdón de sus pecados”. Y tomando aspecto más triste dijo: -"Que no se ofenda más a Dios, Nuestro Señor, que ya está muy ofendido".

El milagro del sol

Y abriendo sus manos, las hizo reflejar en el sol, y en cuanto se elevaba, continuaba el brillo de su propia luz, proyectándose en el sol. Y exclamé que todos mirasen al sol.

Se da entonces el milagro del sol, prometido tres meses antes, como prueba de la verdad de las apariciones de Fátima. La lluvia cesa, y el sol, por tres veces, gira sobre sí mismo, lanzando a todos los lados, fajas de luz de variados colores. Parece a cierta altura desprenderse del firmamento, y caer sobre la muchedumbre. Todos están atónitos.

Los periodistas de los periódicos seculares, que habían acudido incrédulos, a desprestigiar las apariciones, tomaron fotos, y dieron testimonio de aquel milagro en la prensa. Al cabo de 10 minutos de prodigio, el sol toma su estado normal.

Los tres niños, eran favorecidos con otras visiones: Vimos al lado del sol, a San José con el Niño, y a Nuestra Señora de los Dolores. El Niño Jesús, parecía bendecir al mundo, de la misma forma que San José. Después se disipó esta visión, y aparece Nuestra Señora del Carmen.

"¡Sacrificaos por los pecadores, y decid muchas veces, y especialmente cuando hagáis un sacrificio: OH, Jesús, es por tu amor, por la conversión de los pecadores, y en reparación de los pecados cometidos, contra el Inmaculado Corazón de María!”


Testimonio Personal: en mi opinión, lo realmente importante que debemos aprender, de todas estas apariciones de la Santísima Virgen María, es lo siguiente:

1ª) Debemos confiar en nuestra Divina Madre, y ser devotos de su Sagrado Corazón, ya que Ella es Co-redentora junto a Jesucristo, de todos nuestros pecados.

2ª) Rezar el Rosario todos los días. Les confieso que mi devoción es diferente. Yo rezo tres Aves Marías a la mañana, junto con el Padre Nuestro; tres Aves María al mediodía con el Angelus; tres Aves María al caer la tarde; y un Avemaría al final del día. Son diez cada día. El equivalente de un Misterio del Rosario. Puedo asegurar, que muchas gracias son concedidas de esa manera.

3ª) La Virgen nos pide con insistencias, en esta y todas las anteriores apariciones, por ejemplo a Santa Bernardita Soubirous – Lourdes - cincuenta años antes de la de Fátima, dos cuestiones esenciales: CONVERSION Y PENITENCIA.

Es un pedido personal, que la Virgen nos hace a cada uno de nosotros, y aquí no valen las excusas de ningún tipo. El mundo empezará a cambiar, cuando nosotros lo hagamos en primer lugar. Cada uno de nosotros con nuestra conversión y penitencia, hacemos la diferencia, y no pasa desapercibida por los demás.

4ª) Lo sorprendente de la visión del infierno, es que la Virgen habla de “salvar a las almas del infierno”. Lo canónico sería interpretar, que debemos evitar nosotros, y evitar a nuestro prójimo, que seamos todos arrojados al infierno, teniendo devoción a su Sagrado Corazón.

Sin embargo, les confieso que sufro de un cosquilleo espiritual, desde que leí esta revelación. Siento, intuyo y entreveo, que a pesar de que ya fueron arrojadas muchas almas al infierno, junto con los demonios, y el Príncipe de las Tinieblas, el veredicto final aún está pendiente de nosotros, de nuestra CONVERSION Y PENITENCIA, y de la Devoción al Sagrado Corazón de Jesús y María.

El Apocalipsis algo dice al respecto, de que el demonio será desatado por algún tiempo, entiendo que junto con todas las almas condenadas. Seguramente como tiempo adicional de conversión, que dependerá en gran medida, de lo que nosotros sepamos hacer con nuestras vidas.

También Jesús le dijo a Sor Josefa Menéndez, en 1923, que el sacrificio de las almas escogidas, ayudaban a que las almas del infierno puedan salir de allí.

5ª) Debemos tener mucho cuidado, con ejercer violencia alguna, contra ningún niño o niña. Somos testigos de terribles pecados en contra de ellos, incluyendo el crimen del aborto y la pedofilia.

Los niños y niñas, junto con los ancianos y ancianas, son los especiales protegidos de la mano del Señor, y nadie que se meta con ellos, salvo para corregirlos con Amor y Firmeza, se librará de su Mano.

Sorprende por último, la puerilidad de las autoridades civiles en este caso, y en el de Santa Bernardita en Lourdes, y de la plena devoción del pueblo en ambos casos.

Oración Final: Dios Todopoderoso y Eterno, que permitiste que la Santísima Virgen María, apareciese en Fátima, para ayudarnos a crecer en la Fe, concédenos la firmeza y voluntad inquebrantable, con la gracia de la CONVERSION Y PENITENCIA, a fin de honrar tu Santo Nombre, y aliviar la pesada cruz que llevas por nosotros, todos los días. A Tí Señor, que permitiste a Simón de Cirene, ayudarte a aliviar la carga de la Santa Cruz, el día de tu Pasión. Amén.


Domingo 12 de mayo

Santa Flavia Domitila, y compañeros y compañeras Mártires

Cuerpo Incorrupto


(s. I)

Flavia Domilitila, y sus dos sirvientas, neoconversas por su ejemplo y palabra, -ambas vírgenes cristianas- acaban quemadas vivas, en su propia casa de Terracina, permaneciendo sus cuerpos inalterados.

Breve
El emperador es Vespasiano. Flavio Clemente es su sobrino, está casado con Flavia Domitila, se han hecho cristianos, y es cónsul en el año 95.

Tiene dos primos carnales, que son Tito y Domiciano, que al no tener descendencia directa masculina, deberían dejar su puesto, a uno de los hijos de Flavio Clemente, según el derecho romano; poco faltó para que la Iglesia, tuviera en el primer siglo un emperador cristiano, pero no sólo no fue así, sino que el emperador Domiciano, desató una violenta persecución.

Domiciano advierte, por el monto de la recaudación, el gran número de cristianos que hay en el Imperio, y ve que están presentes en todos los estamentos.

Piensa que la depuración religiosa se impone, y Flavio Clemente, entre muchos, es denunciado y martirizado, y su mujer fue enviada al destierro, a la isla de Terracina, como era costumbre entre los romanos, para la gente noble.

Flavia Domilitila, y sus dos sirvientas, neoconversas por su ejemplo y palabra, -ambas vírgenes cristianas- acaban quemadas vivas, en su propia casa de Terracina, permaneciendo sus cuerpos inalterados.

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EXTRACTOS TOMADOS DE CARLOS MARÍA STAEHLIN, S. I.

Aún no había empezado, la “era de los mártires" iniciada por Diocleciano, que sirvió de referencia cronológica, antes de usarse la llamada "Era cristiana", equivocada esta última, en la fijación de su año de origen.

Pero Nerón, había desencadenado ya, la primera persecución local contra los cristianos. Muerto aquel monstruo sádico, la Iglesia vivió una época de deseada tranquilidad. Galba, Otón, Vitelio; dejaron a los cristianos en paz. Y los primeros emperadores Flavios, Vespasiano y Tito, tampoco mostraron enemistad contra aquella nueva religión.

El cristianismo, que había seguido haciendo sus conquistas, con la conversión de gentes humildes, escaló entonces las alturas de la sociedad imperial. El movimiento de conversión, del paganismo al cristianismo, invadió inconteniblemente, a las clases altas, y a la aristocracia romana.

Mientras filósofos y retóricos, ponían su inteligencia y su palabra, al servicio de la nueva religión que abrazaban, las familias que ingresaban en la Iglesia, con todas sus riquezas, no sólo facilitaron el incremento de algunas obras de caridad, y el embellecimiento de varios cementerios cristianos, sino que hicieron posible, la formación de un patrimonio eclesiástico.

Gobernaba entonces la Iglesia de Roma, un hombre de origen oscuro. Parece ser que el papa San Clemente, lejos de ser un aristócrata, como los de aquella nueva constelación de cristianos, era solamente un esclavo liberto. Entre las familias consulares, que entonces abrazaron el cristianismo, han dejado huella los Pomponios, los Acilios y los Flavios, todos ellos emparentados con los emperadores.

Aunque los Flavios, habían hecho la guerra contra los judíos —Vespasiano había comenzado el sitio de Jerusalén, que cayó en manos de Tito—, no sentían odio antisemita, y no dudaron en rodearse de figuras del judaísmo, como la princesa Berenice, y el historiador Josefo.

Esta conducta, favoreció la rápida difusión del cristianismo, considerado por los paganos, como una secta judía, en los círculos de la aristocracia senatorial. El cónsul Flavio Clemente, sobrino de Vespasiano, y primo hermano de Tito y de Domiciano, se convirtió al cristianismo, juntamente con su mujer Flavia Domitila.

Según el derecho romano, sus dos hijos, que eran discípulos de Quintiliano, debían suceder a Tito y a Domiciano, que carecían de hijos. De haberse efectuado esta sucesión, malograda por el desastre final de Domiciano, el Imperio romano, hubiese sido regido por príncipes cristianos, doscientos años antes de Constantino.

Fue el inhumano Domiciano, quien desencadenó, la segunda persecución contra el cristianismo. Tertuliano compara su crueldad con la de Nerón. Y el libro con que se termina el Nuevo Testamento, el Apocalipsis, parece ser una ensambladura, de dos apocalipsis distintos del mismo autor, escrito el primero durante la persecución de Nerón, y el segundo con la de Domiciano.

Este libro inspirado, nos da así el ambiente cristiano, de sufrimiento y de esperanza, en que vivió aquella generación de mártires. Domiciano veía mal, aquella infiltración de personajes y costumbres judías en su corte, y decidió extirparla. Escudándose en sus dificultades económicas, empezó exigiendo rigurosamente, el impuesto de la didracma, que los judíos pagaban para el Templo de Jerusalén, y que desde la destrucción del mismo, se recaudaba para el emperador.

La recaudación alarmó a Domiciano, pues le hizo ver, cuán numerosos eran los judíos, que se habían infiltrado en su derredor, y decidió perseguirlos y aniquilarlos. Para Domiciano y para el paganismo, tan judíos eran los que seguían la religión de Moisés, como los que seguían la de Jesús. Todos, sin distinción, fueron acusados de ateísmo.

No debe extrañarnos esta acusación, lanzada contra el judaísmo y el cristianismo, tan profundamente religiosos, ya que el hecho de no dar culto a ninguna imagen, les hacía a los ojos de los idólatras, vivamente sospechosos de ateísmo. Los cristianos de entonces, como los judíos de siempre, no daban culto a las imágenes, siguiendo en esto, el segundo mandamiento del Decálogo, dado por Dios a Moisés, tal como figura en la Biblia.

Se condenó a muerte a judíos y cristianos, y fueron confiscados sus bienes. Flavia Domitila, mujer del cónsul Flavio Clemente, y sobrina del emperador, Domiciano, fue desterrada a la isla de Pandataria, en atención a su dignidad de miembro de la familia imperial.

Domitila, en esa isla, tenía como esclavos a Nereo y Aquileo, a los cuales había convertido al cristianismo, el apóstol San Pedro. Estos siervos veían muy mal que su señora, se adornase para agradar a un pagano. Le aclaran cuestiones relativas al Evangelio, y sobre todo, lo referente a la dignidad que éste le concede, al estado de virginidad, como estado superior al matrimonio, como anticipo del estado celestial, realizado aquí mismo, en la temporalidad sobre la Tierra.

Estos esclavos, por sus enfrentamientos con dos discípulos de Simón el Mago, quien había enfrentado a San Pedro, y fué derrotado, fueron desterrados posteriormente a Terracina, y son ejecutados, el mismo día que San Pancracio.

Domitila tiene también dos asistentes, Teodora y Eufrosina, que van a casarse con Sulpicio y Serviliano. Pero Domitila, ya teniendo en claro la doctrina de la virginidad, convence a las dos jóvenes, de las excelencias de la virginidad, y sus dos pretendientes, renunciando a ellas, y convertidos también a la verdad de la religión cristiana, pasan a aumentar el número de los fieles.

Martirizados Nereo y Aquileo, caen también los dos cristianos de última hora, Sulpicio y Serviliano. Las dos vírgenes, Teodora y Eufrosina junto con Domitila, son encerradas en una casa en Terracina, a la cual prenden fuego. Las tres mueren, y sus cuerpos intactos, son depositados por un santo diácono, llamado Cesáreo, en un sepulcro nuevo.

Oración: Dios Todopoderoso y Eterno, que por los méritos e intercesión de Santa Domitila, y compañeros y compañeras mártires, sepamos oponer un espíritu puro, a las llamaradas del infierno, que han incendiado el mundo con su lujuria y avaricia, y que pugnan por invadir nuestro corazón en todo momento, y así presentarnos intactos ante tu presencia, en el último día. A Tí Señor, que nos prometiste, que las llamas del infierno no prevalecerán sobre tu rebaño. Amén.


domingo, 12 de mayo de 2019


Domingo 12 de mayo

San Pancracio


Niño Mártir
+304

Breve
Huérfano a los 10 años, fue traído a Roma por su tío. Se convirtió a la fe, y fue martirizado al día siguiente de su bautismo, rechazando premios y ayudas para el futuro, si renegaba de su fe.

Luego de dar las gracias a sus verdugos, no dudó en sacrificar su juventud, para mantenerse fiel a Cristo. El mismo día, fueron martirizados San Nereus y San Aquileo, que eran dos esclavos convertidos por el Papa.

Murió mártir, decapitado c. 304 en Roma a los quince años (aprox)

Patrón contra falsos testimonios, contra perjurio, juramentos, maltratos, dolores de cabeza, y calambres. También nos asiste contra los problemas económicos, infundiéndonos el espíritu de pobreza evangélica, opuesta al obsceno derroche del mundo.
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Nacido en Frigia, provincia romana del Asia Menor. Su padre era un noble pagano llamado Cleonio, que falleció cuando el niño tenía siete años. Pancracio fue a vivir con su tío paterno, Dionisio, quien fue un excelente modelo. Se trasladaron a Roma, cuando el niño tenía diez años.

Dionisio y Pancracio, tienen un criado cristiano que los evangeliza, y los pone en contacto con el Papa. Así conocen a fondo el cristianismo, y se convierten. Fueron bautizados, y recibieron la comunión. Enseguida se despojaron de muchas posesiones, en favor de los pobres.

El emperador Diocleciano, decretó una persecución - la última del imperio romano - contra el Cristianismo. Al poco tiempo, Pancracio fue denunciado al emperador, quien conocía a su difunto padre. Le dijeron "El hijo de Cleonio de Frigia, se ha hecho cristiano, y está distribuyendo sus haciendas entre viles personas; además blasfema horriblemente contra nuestros dioses".

Diocleciano mando llamar a Pancracio, y conversó largo tiempo con él, tratando de persuadirlo, a que renunciase a Jesucristo. Al no lograrlo, le condenó a muerte.

En el lugar del martirio, Pancracio se arrodilló, levantó los ojos y las manos al cielo, dando gracias al Señor, porque le había permitido honrarlo con su vida. Le cortaron la cabeza. Por la noche, una noble señora, llamada Octavila, hizo recoger su cuerpo, lo embalsamó, lo amortajó con un lienzo precioso, e hizo que lo entierren en un sepulcro nuevo, cerca del lugar del martirio.

El Papa Vitaliano, envió sus reliquias, desde el cementerio de Calepodius en Roma, a Inglaterra para evangelizarla, y para instalar su cuerpo en los altares. San Agustín de Canterbury, dedicó la primera Iglesia de Inglaterra, a San Pancracio.

Es titular de una Basílica romana. Aquí, los que habían sido bautizados el Sábado de Gloria, dejaban sus vestidos blancos, en el domingo, octava de la Resurrección (llamado Dominica in Albis). Era un acto conclusivo de la Pascua.

Sobre la tumba de San Pancrasio, renovaban el juramento de fidelidad a Jesucristo. Desde entonces, ha sido un santo muy amado, protector de inocentes, y de las víctimas del perjurio.
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ORACIÓN A SAN PANCRACIO MÁRTIR
PARA ALCANZAR POR SU INTERCESIÓN, UNA VIDA VIRTUOSA, ASÍ COMO SALUD Y TRABAJO

Por la señal de la Cruz…

Acto de contrición. Pésame Dios mío, y me arrepiento de todo corazón de haberos ofendido. Pésame, por el infierno que merecí, por el cielo que perdí. Pero mucho más me pesa, porque pecando ofendí, a un Dios tan Bueno y tan Grande como Vos. Antes querría haber muerto que haberos ofendido, y propongo firmemente no pecar más, y evitar todas las ocasiones próximas de pecado. Amén.

Señor Dios misericordioso, con vuestra gracia y para vuestra mayor gloria, y bien de mi alma, acudo a la intercesión de vuestro glorioso mártir, el niño San Pancracio, para alcanzar de vuestra bondad, la gracia que especialmente te pido, y con ella y todos los bienes, que me convienen para vivir y morir santamente.

(Hacer la petición con fervor y confianza)

Así sea.

(Con las debidas licencias)