sábado, 6 de abril de 2019


Sábado 6 de abril

San Samuel, Sacerdote y Profeta


(año 1100 a.C.)

Habla Señor, que tu siervo escucha”

Samuel significa "Dios me ha escuchado"

En la Santa Biblia, la historia de Samuel, es una de las más interesantes y hermosas. Está narrada en los libros que se titulan, primero y segundo libro de Samuel, en el Antiguo Testamento.

Era hijo de Elcana y Ana, dos israelitas muy creyentes. Ana tenía la enfermedad de la esterilidad, que le impedía tener hijos, y por eso, la otra esposa de su marido, la humillaba continuamente. Ana lloraba de continuo, y ya no quería ni comer.

Y sucedió que un año, cuando subieron a rezar, en la Casa de Oración de Israel en Silo, Ana se quedó mucho tiempo, junto al altar rezando, con mucha fe y gran fervor. Y el sacerdote Helí, al verla mover tanto los labios, le dijo: "Ud. debe estar borracha, y así no debería venir acá". Ella le respondió: "No estoy borracha, lo que estoy es muy angustiada, y he venido a implorar el favor de mi Dios". El sacerdote le dijo: "Vete en paz, que el Señor ha escuchado tu oración".

Entonces Ana, le hizo a Dios este voto o promesa: "Si me concedes un hijo varón, te lo ofreceré, para que se dedique a servirte a Ti, en la Casa de oración". Y se volvió contenta a su lejana casa. Y al año, le dio Dios a Ana su primer hijo, al cual le puso por nombre Samuel, que significa "Dios me ha escuchado", porque ella decía: "Dios ha escuchado la oración que yo le hice, pidiéndole un hijo".

Cuando el niño ya fue grandecito, la mamá lo llevó a la Casa de oración en Silo, y se lo ofreció a Dios, para que se dedicara para siempre, a servir junto al altar. Y llevó de regalo al templo, un novillo de tres años, un bulto de harina, y una vasija de vino, y entonó un hermoso himno diciendo: "Mi corazón se regocija por el Señor, porque no hay santo como nuestro Dios, pues Él a la mujer estéril, le permite tener hijos. El Señor hunde en el abismo y levanta; da la pobreza y la riqueza; humilla y enaltece. Él levanta del polvo al desvalido; alza de la basura al pobre. Él guarda los pasos de sus amigos. Él es un Dios que sabe; Él es quien pesa todas las acciones".

El sacerdote del templo se llamaba Helí, y tenía dos hijos muy atrevidos, que cometían muchas fechorías y maldades, y el papá no se atrevía a corregirlos. Los pecados de esos jóvenes, disgustaban mucho a Dios, y Él se propuso enviarles un castigo.

El niño Samuel se quedaba cada noche, a dormir en la Casa de oración para cuidarla. Y una noche oyó que lo llamaban, diciendo: "¡Samuel!, ¡Samuel!". El jovencito, creyó que era Helí el que lo llamaba, y corrió a donde estaba el sacerdote, y le dijo: "Aquí estoy señor. ¿Me ha llamado?". Helí le dijo: "No te he llamado. Vete a dormir en paz".

Pero la voz de Dios, volvió a llamarlo: - "¡Samuel!, ¡Samuel!". El jovencito corrió otra vez adonde estaba Helí, para ver qué era lo que necesitaba. Y así sucedió por tres veces. Entonces Helí, se dio cuenta de que era Dios el que lo llamaba, y le dijo: "Si te vuelve a llamar le dirás: Habla Señor, que tu siervo escucha".

Y así lo hizo Samuel, cuando Dios lo volvió a llamar, y entonces oyó que Dios decía: "Voy a castigar a Helí y a sus hijos, con terrible mal, porque los hijos hicieron grandes males, y el padre no los ha corregido".

Y sucedió entonces, que los filisteos atacaron al pueblo de Israel. Y los hijos de Helí, se fueron con todo el ejército a defender la patria. Y se llevaron el Arca de la Alianza (donde estaba el Maná, y las tablas de la Ley con los Diez Mandamientos), y se dio una gran batalla, y los filisteos derrotaron a los israelitas, e hicieron una gran matanza, y asesinaron a los dos hijos de Helí, y se robaron el Arca de la Alianza.

Cuando un mensajero llegó para contarle a Helí, que se habían robado el Arca, y habían matado a sus dos hijos, el pobre anciano, que estaba sentado en una silla, se fue para atrás del susto, y se desnucó. El pueblo eligió entonces como sacerdote, al joven Samuel, y Dios empezó a traerle sus mensajes, y a guiarlo en todo, porque Samuel era un santo.

Los filisteos devolvieron el Arca, y hubo paz. El Pueblo pidió que se le diera un rey. Samuel consultó a Dios, y el Señor le dijo que el rey sería Saúl, el cual era el último de la última familia, de la más pequeña tribu de Israel. Samuel lo llamó, y le echó aceite sagrado sobre su cabeza, y lo proclamó rey ante todo el pueblo.

Y sucedió que Saúl, empezó a desobedecer a lo que Dios ordenaba, y entonces el Señor le dijo a Samuel: "He retirado mi espíritu de Saúl, y lo he pasado a David. Irás a Belén, y ungirás a ese joven, como rey".

Samuel se fue a Belén a buscar a David. Este era un pastor de ovejas, y estaba en el campo cuidando los animales. Samuel lo hizo venir, y echando aceite sagrado sobre su cabeza, lo ungió, y desde entonces el espíritu de Dios, vino a David, y lo fue guiando en todas sus acciones.

Ya anciano, Samuel reunió a todo el pueblo, y les dijo: "Durante 40 años los he guiado espiritualmente. Ahora les pido, que si alguno tiene alguna queja contra mí, la diga claramente. Y si a alguno le he quitado algo, o le he hecho algún mal, que lo diga sin más".

Y el pueblo entero le respondió: "Ningún mal nos has hecho, y a nadie le has quitado nada, y nadie tiene la menor queja contra ti". Y así terminó santamente su larga vida, este hombre que desde muy pequeñito, fue llevado por su madre, a servir junto al altar a Dios, y que cada día y cada hora, tuvo por único fin de su existencia, agradar a Nuestro Señor.

Que Dios nos envíe, muchos sacerdotes tan santos como Samuel. ¿Has visto a uno que cumple bien su deber?. Ese ocupará puestos importantes. (S. Biblia. Proverbios).

Oración: Dios Todopoderoso y Eterno, que nos enviaste a San Samuel, como Sacerdote y Profeta, haz que tu Espíritu y Santidad, descienda sobre todos los sacerdotes católicos y ortodoxos en la Tierra, hasta el fin de los tiempos. A Tí Señor, que eres Sumo Sacerdote, y Cabeza de la Iglesia. Amén.


viernes, 5 de abril de 2019


Sexta Feria, 5 de abril

SAN VICENTE FERRER


1350-1419

Presbítero y Dominico. Taumaturgo

Su predicación, hacía vibrar a las multitudes

Breve:
Nació en Valencia, en el año 1350. Miembro de la Orden de Predicadores; enseñó teología. Como predicador, recorrió muchas comarcas con gran fruto, tanto en la defensa de la verdadera fe, como en la reforma de las costumbres. Murió en Vannes (Francia), en el año 1419.
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Nace en Valencia, en el año 1350. A los diecisiete años, entra en la Orden de los dominicos, viviendo con gran disciplina la vida regular, dejando de ello un claro testimonio, en su tratado titulado “Sobre la vida espiritual”, con una perfecta teología del apostolado, y de deseo ardiente de perfección.

Primeramente, se dedicó a la enseñanza de la filosofía y teología, materias de las que publicó algunos tratados.

Su pureza virginal, su carácter franco y jovial, y su amor por la austeridad, lo habían preparado, para una gran misión apostólica, que ya entre los años 1380-1390, lo vio ocupado en numerosas misiones a él encomendadas, por el cardenal legado Pedro de Luna, y por el rey Juan I de Aragón.

Ya en este periodo, se dedicó a la predicación en los primeros tiempos, al lado del Papa en Aviñón, y luego en el sur de Francia, y en el norte de Italia.

Finalmente, en el año 1399, se dedicó del todo al ministerio de la predicación itinerante, como “legado de parte de Cristo”, ya que como él mismo testifica, en carta al antipapa Benedicto III, había recibido del mismo Cristo este encargo.

Combatió con enorme esfuerzo, la situación de división de la Iglesia, en el cisma de Occidente, dejando finalmente al antipapa, de parte del cual, estuvo de buena fe por un tiempo.

Fue el mas popular y eficaz predicador de su tiempo, que electrizaba a las masas, y que afirmaba su predicación, con grandes milagros.

Su acción apostólica, se extendió desde Granada en España, entonces dominada por los musulmanes, hasta Suiza, Holanda e Inglaterra, dejando en todas partes, una profunda impresión, renovando espiritualmente regiones enteras, y llevando por todas partes, la paz y la unidad.

Murió en Vannes (Francia), el 5 de abril de 1419, y allí se venera su cuerpo.

Fue canonizado por Calixto III, el 29 de junio de 1455. La devoción a San Vicente, a causa de su poder taumatúrgico, es todavía vivísima en Europa y en América.

Fuente: breviario dominico
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Oficio de lectura, 5 de Abril, San Vicente Ferrer, Presbítero
Del modo de predicar
Del tratado de San Vicente Ferrer, sobre la vida espiritual

En la predicación y exhortación, debes usar un lenguaje sencillo, y un estilo familiar, bajando a los detalles concretos. Utiliza ejemplos, todos los que puedas, para que cualquier pecador, se vea retratado en la exposición que haces de su pecado; pero de tal manera, que no des la impresión de soberbia o indignación, sino que lo haces llevado de la caridad y espíritu paternal, como un padre que se compadece de sus hijos, cuando los ve en pecado, o gravemente enfermos, o que han caído en un hoyo, esforzándose por sacarlos del peligro, y acariciándoles como una madre. Hazlo alegrándote del bien que obtendrán los pecadores, y del cielo que les espera, si se convierten.

Este modo de hablar, suele ser de gran utilidad para el auditorio. Hablar en abstracto de las virtudes y los vicios, no produce impacto en los oyentes.

En el confesionario, debes mostrar igualmente sentimientos de caridad, lo mismo si tienes que animar a los pusilánimes, que si tienes que amenazar a los contumaces; el pecador ha de sentir siempre, que tus palabras proceden exclusivamente de tu caridad. Las palabras caritativas, han de preceder siempre, a las recomendaciones punzantes.

Si quieres ser útil a las almas de tus prójimos, recurre primero a Dios de todo corazón, y pídele con sencillez, que te conceda esa caridad, suma de todas las virtudes, y la mejor garantía de éxito en tus actividades.
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También recordamos con Amor y Veneración a Santa Irene de Tesalónica

Santa Irene fue una mártir cristiana, hermana de Santa Ágape y Santa Quionia (en griego los nombres significan paz, amor y pureza, respectivamente), ambas mártires también. Las sorprendieron con el evangelio en sus manos.

Oración: Dios Todopoderoso y Eterno, suscita entre los predicadores y catequistas católicos, el celo y la virtud de la predicación, de San Vicente Ferrer, ministro de la predicación evangélica, y el ejemplo y fortaleza de Santa Irene y sus hermanas Santa Ágape y Santa Quionia, a fin de encender entre tu pueblo, la llama del Espíritu Santo, en todos los corazones. Que sepamos morir con el Evangelio en la mano, y en nuestro corazón. A Tí Señor, que soplaste sobre las cabezas de los Apóstoles, infundiéndoles el Espíritu Santo, y prometiendo que todo lo atado en la Iglesia Terrena, quedará atado en el Cielo, y todo lo que sea desatado en la Iglesia Terrena, quedará desatado en el Cielo. Amén.




Sexta Feria, 5 de abril

Santa Irene de Tesalónica, Santa Ágape y Santa Quiona

Paz, Amor y Pureza

Mártires
(303)

Santa Irene fue una mártir cristiana, hermana de Santa Ágape y Santa Quionia (en griego los nombres significan paz, amor y pureza, respectivamente). Se dice que fue capturada en posesión de la Biblia, a pesar de la prohibición dictada por Diocleciano, en el año 303 D.C.

Fue martirizada al igual que sus hermanas, por no negar la fe cristiana. En algunas obras, se dice que fue quemada viva, y en otras se cuenta, que murió al atravesarle la garganta una flecha.

Santa Irene es más venerada en la Iglesia Ortodoxa, y su día es el 5 de abril, en el santoral católico.

Como reliquia se venera su mano, en una iglesia ortodoxa griega en Astoria, Nueva York.

El nombre de la isla griega de Santorini, procede de esta santa.

Oración: Dios Todopoderoso y Eterno, haz que las palabras Paz, Amor y Pureza, cobren un significado superlativo en nuestras vidas, y así poder reparar, por medio de nuestro corazón, Tu Sagrado Corazón herido. A Tí Señor, que juzgarás los pensamientos y acciones ocultos, de cada hombre y mujer, en nuestro postrer día. Amén.


jueves, 4 de abril de 2019


Quinta Feria, 4 de abril

San Benito el Negro, monje
(1526-1589)


Cuerpo Incorrupto

Santo patrón de los Afroamericanos

San Benito de San Filadelfo, llamado el Negro o el Moro, porque era hijo de padres africanos y esclavos - quizás nubios- que trabajaban en una propiedad, cercana a Messina. Siciliano de nacimiento, nació también como ellos, en la esclavitud, y se sabe que de niño fue pastor.

Su amo le dio la libertad; compró un par de bueyes con sus ahorros, y trabajó por su cuenta.

A los veintitantos años, se unió a un grupo de eremitas franciscanos, convirtiéndose a partir de entonces, en un fidelísimo seguidor del ejemplo del santo de Asís.

Por razones no muy claras para la historia, aquel grupo se dispersó, en torno al año 1564, y dependiendo del biógrafo que se lea, Benito funda, o llama a las puertas de un convento.

Sea lo que fuere, se le ve hecho todo un franciscano, en el convento llamado Monte-Pellegrino, a poca distancia de Palermo. Eso sí, como no ha aprendido a leer ni a escribir, trabaja en la cocina de los frailes, como hermano lego.

En todas las épocas, sucede que al hombre le gustó la buena mesa, y disfrutar de manjares suculentos, y los frailes no son especiales para eso. Es verdad que la disciplina franciscana, regula el disfrute de los alimentos, y recorta apetencias nobles en honor de la virtud, y en procura de méritos para el fraile, y para la Iglesia; pero, por lo que cuentan, no estaba el convento, a la altura de esas exigencias, en aquel tiempo.

Fue Benito un cocinero especial. ¿Qué bien condimentados guisos, saldrían del anafe del fraile negro?. ¿Qué exquisitos postres angélicos, preparó la cocina del repostero, de color del carbón?. ¿Qué deleitables menúes, saldrían de las manos recias y teñidas del cocinero lego?.

La historia culinaria, no hace memoria de ello. La singularidad de Benito, estriba en que además de ser buen cocinero, es admirable por su piedad, por su humildad, y por las curaciones milagrosas que prodigaba.

En el año 1578, los frailes le eligen superior del convento, a pesar de ser sólo lego, y no tener conocimientos de letras, ni experiencia en el gobierno. El hecho tiene su importancia, y da idea, de por donde iban las ideas y la vida del fraile, que fue en un tiempo esclavo, y sigue siendo analfabeto.

Desde luego, no fue elegido para el cargo, por los buenos platos que preparó, cuando era guisandero; algo más debieron ver y buscar, aquellos buenos frailes en la persona del lego.

Costó mucho convencerle para que aceptara, y quizá luego, más de un fraile se arrepintió, de haberle convencido, porque llegó a establecer, la interpretación más estricta y austera de la regla franciscana.

Más tarde, pasó a ser maestro de novicios, y según cuentan, otra vez cocinero, que era lo que él amaba. Fue en el sentido más estricto, un santo entre pucheros.

¿Qué importa el color?. La gente enferma, asaltaba la cocina conventual, la del Negro, para pedirle la curación, por su rezo infalible, y su gesto de taumaturgo, entre los humos del fogón; los olores de las ollas, el vaho de las cacerolas, y las mondas del día. Fue un hombre de una bondad extraordinaria, y de una oración sublime.

Benito fue beatificado por el Papa Benedicto XIV en 1743, y canonizado en 1807, por el Papa Pio VII. Su cuerpo fue encontrado incorrupto, cuando fue exhumado pocos años después.

Santo patrón de los Afroamericanos, Benito es recordado, por su paciencia y entendimiento, cuando se enfrentaba a prejuicios raciales.

Oración: Te pedimos Señor y Dios nuestro, que por los méritos y la intercesión de San Benito de Palermo, nunca falte comida, en todos los hogares de la Familia Humana, y que siempre demos gracias por tu Bondad y Providencia. Protege y Bendice a la comunidad afroamericana, en todo el continente Americano, y a todos los Africanos, y personas de color en todo el mundo. A Tí Señor, que no hiciste distinción entre judíos y galileos, o sirios o egipcios, con quienes pasaste tu primera infancia. Amén.


miércoles, 3 de abril de 2019


Cuarta Feria, 3 de abril

San Ricardo de Chichester

Obispo


(† 1253)

Gran defensor a ultranza del derecho, frente a la arbitrariedad y el abuso de poder

Condenó los abusos de poder, y los vicios de la época, con extraordinaria energía

A finales del siglo XII, nace Ricardo en Wyche, en una familia de trabajadores del campo. Choca la austeridad y dureza permanente de su vida, con el estilo de los grandes de su tiempo.

Los obispos son "lores", y amantes de los cuidados humanos; los monjes abundan en la prosperidad y el lujo; los nobles son ambiciosos, y en el trono se aprecia una corriente fuertemente regalista.

La clase baja del pueblo es pobre, y está sumida en la ignorancia, y en la superstición. Ricardo es enérgico e intransigente, cuando se tratan asuntos, en los que está presente la injusticia, la inmoralidad, o la avaricia. Posiblemente esta condición natural en él, sea lo que le lleva a un distanciamiento, cuando no de rechazo, hacia los poderosos.

El caso es, que la austeridad vivida en casa de sus padres -cuando fue niño- debió prepararle para la misión, que había de desempeñar de adulto.

Se marcha a estudiar a Oxford, donde tiene buenos maestros franciscanos y dominicos; y como los recursos económicos le eran escasos, pasó hambre y frío. Una corta estancia en París, y vuelta a Oxford, graduándose en Artes. En Bolonia, aprende durante siete años los cánones, haciendo lo que hoy llamaríamos, la carrera de Derecho.

Cuando vuelve a Oxford, es nombrado Canciller de la Universidad, Canciller del arzobispado de Canterbury, y también de Lincoln, donde estaba de obispo, su antiguo amigo y profesor Grosseteste. Ejerce la docencia en Orleáns, por dos años, y allí se ordena sacerdote.

El Arzobispo de Canterbury, lo nombra obispo de Chichester, a la muerte del obispo Ralph Neville. Y aquí comienza, una etapa de dificultades mayores, y de vigoroso testimonio.

El rey Enrique III, que se apodera por decreto, de los beneficios eclesiásticos vacantes, se opone rotundamente a esta elección. Además, prefiere para la sede libre, a Roberto Passelewe, por razones de "erario real".

Interviene el papa Inocencio IV, que está presidiendo en este tiempo, el concilio de Lyon, confirmando el nombramiento de Ricardo, y consagrándolo personalmente, el 5 de marzo de 1245.

Pero esto pone peor las cosas. Y es que el alto prestigio, adquirido por el papado, desde el siglo IX, se ha venido a menos, desde que se hundió la Casa de Hohenstaufen, y los papas se han inclinado hacia Francia; la rivalidad existente entre Inglaterra y Francia, provoca de rebote, reacciones contra Roma, que se manifiestan en un fuerte nacionalismo inglés, en la resistencia del trono, a aceptar las decisiones del Papa, y en intransigencias e intromisiones en las materias mixtas. Hasta los legados pontificios, son mal recibidos, si no ignorados, en la corte inglesa.

En estas circunstancias, el nombramiento de Ricardo ha caído, humanamente, en mal momento. El rey ha mandado cerrarle físicamente, las puertas del palacio episcopal, y ha prohibido darle cobijo y dinero.

El temor de la gente a la venganza real, lleva a que se vea a Ricardo obispo, vagabundeando por su legítima diócesis; haciendo de obispo misionero, viajando a pie, y desprovisto de servicio. Debía ser una estampa curiosa, en la época en que los obispos eran "lores", y que jamás trabajaban sin séquito.

Visita las casas de los pescadores, y catequiza a los humildes, con quienes comparte alimento. ¡Todo un escándalo para altos eclesiásticos, que gustan de fastuosidades, y de monjes que disfrutan de buena mesa!.

Condena los abusos de poder, y los vicios de la época, con extraordinaria energía; de modo especial, presenta una defensa a ultranza del derecho, frente a la arbitrariedad y el abuso de poder; predica la doctrina evangélica, frente al nepotismo reinante.

Fueron ocho años de obispado, en que supo mantenerse con fortaleza, libre de presiones. De hecho, nadie se explica, cómo fue posible reunir una y otra vez a su Cabildo, para sacar adelante las Constituciones, que son de esa época, y sientan los modos de proceder en adelante, señalando una praxis pastoral distinta, y más adecuada a los principios evangélicos.

Murió en la casa-asilo -"Mas-Dieu"- para sacerdotes pobres y peregrinos, a los 55 años de edad.

Navegar contra corriente, tiene sabor de Evangelio, pero precisa rectitud, austeridad, y disposición para aceptar el sufrimiento.

Oración: Dios Todopoderoso y Eterno, que infundiste el vigor espiritual a San Ricardo de Chichester, te pedimos que bendigas a todos los Obispos del mundo, infundiéndoles el espíritu de Pobreza y Valentía, frente a los poderes terrenales, en defensa de tu rebaño. A Tí Señor, que nos dijiste que todos los cabellos en nuestra cabeza, están contados uno a uno. Amén.

martes, 2 de abril de 2019


Tercera Feria, 2 de Abril

San Francisco de Paula


Ermitaño, Resucitador y Taumaturgo

(+ 1507)

Convertíos con sinceridad

Como taumaturgo, convirtió ante el rey de Nápoles, Fernando I el Bastardo (1458-1494), las monedas de oro en sangre, para simbolizarle, que era dinero robado a los pobres, mediante la imposición de injustos impuestos.

Breve
Nacido en Paula, Calabria, en el año 1416, fundó una congregación de vida eremítica, que después se transformó en la Orden de los Mínimos, y que fue aprobada por la Santa Sede, en el año 1506. Murió en Tours, Francia, en el año 1507. Asiste a Santa Juana de Valois, como consejero espiritual.

Como taumaturgo, convirtió ante el rey de Nápoles, Fernando I el Bastardo (1458-1494), las monedas de oro en sangre, para simbolizarle, que era dinero robado a los pobres, mediante la imposición de injustos impuestos.

En la campiña de Calabria, restituyó la vida a varias personas.

También calmó una tempestad, en el Golfo de Lyon.
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Santiago y Viena eran pobres, y vivían con la pena de no tener hijos. Por fin, después de mucha oración, y por la intercesión de San Francisco de Asís, les nace un niño, a quien pusieron el nombre del Santo.

En compañía de sus padres, realizó algunas peregrinaciones. Entre ellas, resaltó en su vida, la visita al monasterio benedictino de Monte Casino. También él amaba la soledad, como medio para entregarse al Señor.

Pidió permiso a sus padres, y a los catorce años, se retiró a una cueva no lejana de Paula, junto a Cosenza, y más tarde, a un lugar aún más solitario. Su vida de penitencia y oración, pronto se conoció. Se multiplican los discípulos, que querían imitar su vida. Otros vienen por sus muchos milagros. Así nació una nueva familia religiosa, la de los Ermitaños de Paula (1474), que se convertiría en la Orden de los Mínimos (1493). Construye varios monasterios.

El Papa Sixto IV aprueba su Orden, con el nombre de Ermitaños de Calabria, y nombra a Francisco de Paula, superior general perpetuo, por una Bula del 23 de mayo de 1474. Su fama se extiende por todas partes.

Le llaman de Sicilia. Debe embarcar, y no dispone de medios para pagar la barca. ¿Qué hacer?. Arroja el manto pardo sobre las olas, se coloca sobre él, y haciendo de vela, atraviesa el estrecho, ante el asombro de la multitud que le contempla. Un milagro similar al de San Raimundo de Peñafort (7-Enero). Ocurrió este milagro al mediodía, a la vista de muchísima gente.

La resonancia de las maravillas, obradas por el santo calabrés, llegó hasta Roma, en donde el Papa Pablo II, quiso verle (1467). Más tarde, el Papa Sixto IV, le envió como legado, ante el rey de Francia Luis Xl (1482). Francisco fijó su residencia en Plesis-les-Tours, en donde moraba el rey, y nuevamente los ermitaños, vinieron a someterse a su disciplina.

Lleno de méritos, y viendo ya su obra consolidada, muere el 2 de abril de 1507, en el Viernes Santo. Tenía noventa y un años de edad, y un gran renombre, como taumatúrgico y penitencial. Seis años después, el Papa León X lo beatificaba.
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Oficio de lectura, 2 de Abril, San Francisco de Paula
Convertíos con sinceridad
De las cartas de San Francisco de Paula
Carta del año 1486: A. Galuzzi, Origini dell´Ordine dei Minismi, Roma 1967, pp. 121-122

Que nuestro Señor Jesucristo, que remunera con suma esplendidez, os dé la recompensa de vuestras fatigas.

Huid del mal, rechazad los peligros. Nosotros y todos nuestros hermanos, aunque indignos, pedimos constantemente a Dios Padre, a su Hijo Jesucristo, y a la Virgen María, que estén siempre a vuestro lado, para salvación de vuestras almas, y vuestros cuerpos.

Hermanos, os exhorto vehementemente, a que os preocupéis con prudencia y diligencia, de la salvación de vuestras almas. La muerte es segura, y la vida es breve, y se desvanece como el humo.

Centrad vuestro pensamiento, en la pasión de nuestro Señor Jesucristo, que por el amor que nos tenía, bajó del cielo para redimirnos; que por nosotros sufrió, toda clase de tormentos del alma y del cuerpo, y tampoco evitó suplicio alguno. Con ello, nos dejó un ejemplo soberano de paciencia y amor. Debemos pues, tener paciencia en las adversidades.

Deponed toda clase de odio y de enemistades; tened buen cuidado, de que no salgan de vuestra boca palabras duras, y si alguna vez salen, no seáis perezosos, en pronunciar aquellas palabras, que sean el remedio saludable para las heridas, que ocasionaron vuestros labios: por tanto perdonaos mutuamente, y olvidad para siempre, la injuria que se os ha hecho.

El recuerdo del mal recibido es una injuria, complemento de la cólera, conservación del pecado, odio a la justicia, flecha oxidada, veneno del alma, destrucción del bien obrar, gusano de la mente, motivo de distracciones en la oración, anulación de las peticiones que hacemos a Dios, enajenación de la caridad, espina clavada en el alma, iniquidad que nunca duerme, pecado que nunca se acaba, y muerte cotidiana.

Amad la paz, que es el mayor tesoro que se puede desear. Ya sabéis que nuestros pecados, provocan la ira de Dios; arrepentíos para que os perdone, por su misericordia. Lo que ocultamos a los hombres, es manifiesto a Dios; convertíos, pues, con sinceridad. Vivid de tal manera, que obtengáis la bendición del Señor, y la paz de Dios nuestro Padre, esté siempre con vosotros.

Amén. ¡Así Sea!.

Oración: Señor mío y Dios mío, grandeza de los humildes, que has elevado a San Francisco de Paula, a la gloria de tus santos, concédenos, por su intercesión y a imitación suya, convertirnos con sinceridad, y abrazar con devoción, el camino de la cruz, a fin de poder salvarnos de nosotros mismos, y de las acechanzas del Enemigo. A Tí Señor, que nos enseñaste, que sin nacer de nuevo, no veremos el Reino de los Cielos. Amén.

lunes, 1 de abril de 2019


Segunda Feria, 1 de Abril

San Hugo, Obispo


1152- +1132

Abad de Cluny 1109

Protector de la Orden Cartuja

Cuerpo Incorrupto

Hugo: "inteligente"

Nacido en Francia. Su padre Odilón, entró a la Cartuja siendo viudo. San Hugo, ya como obispo, le dio la unción de los enfermos, antes de morir. Siendo laico, su obispo lo llevó como asistente a un sínodo, y allí lo exhortaron a que fuese ordenado sacerdote.

Enseguida lo llevaron a Roma, y el Papa Gregorio VII, lo ordenó obispo para la diócesis de Grenoble, Francia, a los 28 años de edad.

Lo que más le preocupaba a Hugo, era su timidez, su convicción de que no era digno de ser obispo, y las tentaciones de malos pensamientos que sufría. El Papa le animó diciéndole, que "cuando Dios da un cargo o una responsabilidad, se compromete a darle a la persona, las gracias, o ayudas que necesita, para lograr cumplir bien con esa obligación".

En Grenoble, encontró una situación terrible. La simonía -pagar dinero por los cargos eclesiásticos- era común. Los sacerdotes no vivían el celibato. Se había abandonado la catequesis, y cundía la ignorancia.

Quiso renunciar al obispado, para retirarse a la oración. Una noche de 1084, siete estrellas resplandecieron, en el sueño de San Hugo, Obispo de Grenoble.

Esta visión iluminada, anunciaba la llegada de 7 hombres, buscando la soledad alpestre, deseosos de alabar a Dios, lejos del mundo y su clamor. Poco tiempo después, le visitaron cinco amigos para pedirle, poder fundar un convento para vida ascética, de mortificación, ayuno y profunda devoción, con silencio perpetuo.

Ahí comprendió, que el sexto hombre era él mismo, juntamente con el séptimo, que San Bruno de Colonia, a quien tenían por guía, y que a la edad de 54 años, deseaba huir del alboroto del siglo. Entonces San Hugo, los condujo por un laberinto de montañas escarpadas, hasta un desierto de rocas y de pinos, llamado Chartreuse, o Cartuja, siendo el inicio de la orden de los Cartujos.

Ahí construyeron cabañas de madera, llamadas Casalibus, y un oratorio de piedra. Un pobre refugio, de donde nació la Grande Chartreuse. Desde hace unos 9 siglos, en ese mismo lugar, su presencia se eleva como el incienso.

Al construir el monasterio, no había agua, pero San Hugo, recordando a Moisés, golpeó la roca, y de ella brotó agua en abundancia. San Bruno fue el director espiritual del obispo Hugo, hasta el final de su vida.

Con frecuencia, Hugo visitaba la cartuja, como su oasis de oración. Sufrió mucho a manos de sus sacerdotes, pues muchos de ellos, resentían su pastoreo santo.

Sufrió un dolor de cabeza continuo, por más de 40 años, y eso solo lo sabía su director espiritual, pues mantenía un semblante siempre alegre, y de buen humor. También sufría el ataque de malos pensamientos.

Antes de predicar, se dedicaba a la oración, por lo que sus homilías estaban llenas del Espíritu Santo. Los pecadores lloraban, y habían muchas conversiones.
Al final de su vida, sufría mucho de artritis, pero los disimulaba, y los ofrecía por los pecadores.

Poco antes de su muerte, perdió la memoria, y lo único que recordaba eran los Salmos y el Padrenuestro. Y pasaba sus días repitiendo salmos, y rezando Padres Nuestros.

Murió a los 80 años, el 1 de abril de 1132. El Papa Inocencio II lo declaró santo, dos años después de su muerte.

Su cuerpo, depositado en una caja de plata, quedó expuesta a la veneración de los fieles, durante 4 siglos. En junio de 1562, durante las Guerras de Religión, su cuerpo fue quemado por el Baron de Adrets, y por los Hugonotes en la plaza de Notre-Dame, en Grenoble.

Oración: Te pedimos Señor y Dios nuestro, que por los méritos e intercesión de tu Obispo, San Hugo de Grenoble, bebamos siempre del manantial sagrado de tu Manantial Infinito, y sepamos compartirla con todos los que la pidan. A Tí Señor, que nos das del Agua, para nunca más tener sed. Amén.