lunes, 14 de septiembre de 2015

Lunes 14 de Septiembre

EXALTACION DE LA SANTA CRUZ



Libro de los Números 21,4-9

Los israelitas partieron del monte Hor por el camino del Mar Rojo, para bordear el territorio de Edóm. Pero en el camino, el pueblo perdió la paciencia y comenzó a hablar contra Dios y contra Moisés: "¿Por qué nos hicieron salir de Egipto para hacernos morir en el desierto? ¡Aquí no hay pan ni agua, y ya estamos hartos de esta comida miserable!".

Entonces el Señor envió contra el pueblo unas serpientes abrasadoras, que mordieron a la gente, y así murieron muchos israelitas.

El pueblo acudió a Moisés y le dijo: "Hemos pecado hablando contra el Señor y contra ti. Intercede delante del Señor, para que aleje de nosotros esas serpientes".

Moisés intercedió por el pueblo, y el Señor le dijo: "Fabrica una serpiente abrasadora y colócala sobre un asta. Y todo el que haya sido mordido, al mirarla, quedará curado".
Moisés hizo una serpiente de bronce y la puso sobre un asta. Y cuando alguien era mordido por una serpiente, miraba hacia la serpiente de bronce y quedaba curado.

Carta de San Pablo a los Filipenses 2,6-11

El, que era de condición divina, no consideró esta igualdad con Dios como algo que debía guardar celosamente: al contrario, se anonadó a sí mismo, tomando la condición de servidor y haciéndose semejante a los hombres.

Y presentándose con aspecto humano, se humilló hasta aceptar por obediencia la muerte y muerte de cruz. Por eso, Dios lo exaltó y le dio el Nombre que está sobre todo nombre, para que al nombre de Jesús, se doble toda rodilla en el cielo, en la tierra y en los abismos, y toda lengua proclame para gloria de Dios Padre: "Jesucristo es el Señor".

Evangelio según San Juan 3,13-17.

Nadie ha subido al cielo, sino el que descendió del cielo, el Hijo del hombre que está en el cielo.
De la misma manera que Moisés levantó en alto la serpiente en el desierto,
también es necesario que el Hijo del hombre sea levantado en alto, para que todos los que creen en él tengan Vida eterna.
Sí, Dios amó tanto al mundo, que entregó a su Hijo único para que todo el que cree en él no muera, sino que tenga Vida eterna.
Porque Dios no envió a su Hijo para juzgar al mundo, sino para que el mundo se salve por él.

Reflexión Espiritual

  • Dios permite que la realidad espiritual del pecado se manifieste visiblemente en serpientes venenosas.
  • Mirar a la serpiente de bronce es enfrentarse y reconocer el pecado cometido. Dios les está diciendo: "Miren a la serpiente que está detrás de vuestros pensamientos y corazones". Cuando la serpiente es descubierta pierde su capacidad de engañar.
  • El miedo a sufrir es el arma por la que el demonio nos somete en la esclavitud. El hace que nuestra prioridad sea evitar sufrimientos y tratar de asegurar todo lo que consideramos necesario para una buena vida en este mundo.
  • La sabiduría de la cruz renueva completamente nuestra mente. Consiste en el fuego de amor divino que nos impulsa a buscar por encima de todo la voluntad de Dios.
  • El poder de la Cruz rompe el dominio de Satanás sobre nosotros. Ya no tememos perderlo todo, estamos dispuestos a sufrir y morir a nuestro ego rebelde con tal de vivir en Cristo.
  • Jesús no vino a quitarnos la cruz sino a darnos la gracia de llevarla en alto por amor.
  • Jesús nos dio muchas enseñanzas que debemos aplicar pero solo podremos hacerlo si primero le contemplamos levantado en la cruz.


Santa Nutgarda
(1265-1313)
Patrona del Personal Doméstico



Santa Nutgarda fue una santa austríaca del moderno Tirol.

Fue una cocinera de la mansión del Condado Enrique de Rattenberg, y daba comida a los más pobres. Pero Otilia, la mayordoma, le ordenó que cualquier sobra se lo diera a los cerdos. A pesar de que continuó sirviendo en la mansión, Notburga guardaba algo de su propia comida, sobre todo los viernes, para dárselo a los más necesitados.

Según la tradición, un día su amo le pilló llevando comida y le ordenó que le enseñara que llevaba escondido. Ella obedeció pero en lugar de la comida y vino, él sólo vio virutas y vinagre. Este milagro se repitió en muchas ocasiones con otros santos como con Santa Casilda de Toledo, quien llevaba a los cristianos cautivos de su ciudad alimentos escondidos en su falda, y descubierta por su hermano éste sólo vió rosas en lugar de alimentos.

Como resultado de las acciones de Notburga, Otilia la despidió, pero pronto cayó gravemente enferma y Notburga volvió para cuidar de ella.


A continuación, Notburga trabajó para un campesino de Eben am Achensee, con la condición de que se le permitiera ir a la iglesia antes de la noche los domingos y fiestas. Una noche, su amo le obligó a seguir trabajando en el campo. Lanzó su hoz en el aire y supuestamente dijo: "Que mi hoz sea el juez entre tú y yo". Entonces, la hoz quedó suspendida en el aire.
Mientras tanto, el conde Enrique sufrió dificultades,
 que atribuyó al despido de Notburga, así que la volvió a contratar. 

Poco antes de su muerte, se dice que le dijo a su maestro que colocara su cadáver en un carro tirado por dos bueyes, para enterrarla allí donde los bueyes se detengan. Los bueyes tiraron del carro hasta la capilla de San Ruperto cerca de Eben, donde fue enterrada.

Oración: Señor que a imitación de Santa Nutgarda, seamos siempre fieles servidores tuyos, tomando con alegría nuestra propia cruz y ayudando a llevar las cruces ajenas. Por nuestro Señor Jesucristo, ayer, hoy y siempre. Amén.

domingo, 13 de septiembre de 2015

Domingo 13 de Septiembre
San Juan Crisóstomo
Obispo, Patriarca y Doctor de la Iglesia


Intervención de Benedicto XVI en la que presentó la figura de San Juan Crisóstomo

La formación en la infancia es clave para dar la perspectiva justa a la vida, alerta el Papa en su intervención en la audiencia general

CIUDAD DEL VATICANO, miércoles, 19 septiembre 2007 (ZENIT.org).-
Es fundamental que en la infancia «entren realmente en el hombre las grandes orientaciones que dan la perspectiva justa a la existencia», recuerda el Papa.

Esta indicación procede de la doctrina del obispo de Constantinopla San Juan Crisóstomo, «más actual que nunca», dijo Benedicto XVI ante unos veinte mil peregrinos en la Plaza de San Pedro, en el Vaticano, dedicando este miércoles la audiencia general al Padre Apostólico en el año del decimosexto centenario de su muerte.

Llamado Crisóstomo o «Boca de oro» por su elocuencia, en el «alma de fuego» de Juan maduró «la urgencia de predicar el Evangelio» y el «ideal misionero» le lanzó «a la atención pastoral», convirtiéndose en «pastor de almas a tiempo completo», describió el Papa.

Este Padre de la Iglesia, entre los más prolíficos, transmitió «la doctrina tradicional y segura de la Iglesia» con la preocupación constante «de la coherencia entre el pensamiento expresado por la palabra y la vivencia existencial».

Y es que «las dos cosas, conocimiento de la verdad y rectitud de vida, van juntas –recalcó Benedicto XVI--: el conocimiento debe traducirse en vida».

Por eso toda intervención de San Juan Crisóstomo «se orientó siempre a desarrollar en los fieles el ejercicio de la inteligencia, de la verdadera razón, para comprender y traducir en la práctica las exigencias morales y espirituales de la fe», explicó.


Acompañando siempre «el desarrollo integral de la persona, en las dimensiones física, intelectual y religiosa», San Juan Crisóstomo hizo hincapié en la infancia, esta primera edad en la que «se manifiestan las inclinaciones al vicio y a la virtud»; «por ello la ley de Dios debe ser desde el principio impresa en el alma “como en una tablilla de cera”», puntualizó el Papa citando al Crisóstomo.

La infancia es «la edad más importante --subrayó--. Debemos tener presente cuán fundamental es que en esta primera fase de la vida entren realmente en el hombre las grandes orientaciones que dan la perspectiva justa a la existencia».

«A la juventud –proseguía San Juan Crisóstomo-- le sucede la edad de la persona madura, en la que sobrevienen los compromisos de familia».

En el itinerario formativo, «los esposos bien preparados cortan el camino al divorcio –advirtió el Santo Padre--: todo se desarrolla con gozo y se pueden educar a los hijos en la virtud».

Y la familia, «pequeña Iglesia», vive en recíproca relación con la gran Iglesia, en la que participa el laico en virtud del Bautismo, sacramento que le da «el deber fundamental de la misión» --recordó-- «porque cada uno en alguna medida es responsable de la salvación de los demás».

«Esta lección del Crisóstomo sobre la presencia auténticamente cristiana de los fieles laicos en la familia y en la sociedad, es hoy más actual que nunca», concluyó Benedicto XVI.


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sábado, 12 de septiembre de 2015

Sábado 12 de Septiembre
Dulce Nombre de María



España fue la primera en obtener de la Santa Sede autorización para celebrar la fiesta del Dulce Nombre de María. Esto acaeció en el año 1513. El Papa Inocencio XI  decretó, el 25 de noviembre de 1683, que toda la Iglesia celebrara solemnemente esta fiesta en agradecimiento por la victoria en la batalla de Viena acaecida el mismo año. Los polacos, bajo el mando de Juan Sobieski, derrotaron a los turcos y salvaron la ciudad de Viena y el avance de los turcos sobre Europa. También hoy los soldados de Cristo acudimos al dulce nombre de María.
En la Historia de la Salvación es Dios quien impone o cambia el nombre a los personajes a quienes destina a una misión importante. A Simón, Jesús le dice: "Tú te llamas Simón. En adelante te llamarás Kefá, Pedro, piedra, roca, porque sobre esta roca edificaré mi Iglesia". María venía al mundo con la misión más alta, ser Madre de Dios, y, sin embargo, no le cambia el nombre. Se llamará, simplemente, MARIA, el nombre que tenía, y cumple todos esos significados, pues como Reina y Señora la llamarán todas las generaciones.
San Antonio de Padua hace esta comparación: "Así como antiguamente, según cuenta el libro de los Números, señaló Dios tres ciudades de refugio, a las cuales pudiera acogerse todo aquel que cometiese un homicidio involuntario, así ahora la misericordia divina provee de un refugio seguro incluso para los homicidas voluntarios: el nombre de María. Torre fortísima es el nombre de Nuestra Señora. El pecador se refugiará en ella y se salvará. Es nombre dulce, nombre que conforta, nombre de consoladora esperanza, nombre tesoro del alma. Nombre amable a los ángeles, terrible a los demonios, saludable a los pecadores y suave a los justos" Que el sabroso nombre de nuestra Madre, unido al de Jesús, selle nuestros labios en el instante supremo y ambos sean la contraseña que nos abra de par en par las puertas de la gloria. Mi doctrina es más dulce que la miel, y mi herencia más que la miel y el panal. Y el nombre de la Virgen era María. Mi recuerdo por todas las generaciones. 
Oración: Te pedimos Señor que por medio del Dulce Nombre de María podamos preservar siempre en nuestras vidas la dignidad de ser cristianos, testigos de tu luz y de tus enseñanzas de Camino, Verdad y Vida, a imitación de Nuestra Madre. Amén.

viernes, 11 de septiembre de 2015

Viernes 11 de septiembre
BEATOS MARTIRES "DE LOS CARMELITAS"(† 1792)

Ciento catorce víctimas de la oprobiosa Revolución Francesa, inmoladas a la pasión antirreligiosa, entre ellas 95 recibieron el 17 de octubre de 1926 los honores de la beatificación, pudiéndose establecer así, en todo su horror y en toda su gloria, el balance de la matanza hecha el 2 de septiembre de 1792 a los sacerdotes encerrados en el convento de los carmelitas de París.

Eran todos refractarios al juramento exigido por la Asamblea Legislativa al dar la constitución civil del clero, solemnemente condenada el 12 de julio de 1790 por el papa Pío VI: se les llamaba los no juramentados.

Una serie de medidas vejatorias habían sido tomadas contra ellos: pérdida de su cargo, prohibición de cumplir con su ministerio; deportación, en fin, para muchos de ellos que no habían podido refugiarse a tiempo en países hospitalarios, como lo fue entonces España, arrestos en masa con la intención bien señalada de desembarazarse de ellos definitivamente.

La Comune de París, particularmente violenta en estos días de guerra en las fronteras, encarceló a 160 en el convento de carmelitas, vacío de sus huéspedes habituales. Los primeros detenidos llegaron el 11 de agosto de 1792. Tenían por delante veintidós días antes de su glorioso sacrificio.

Tres obispos se encontraban encerrados con los sacerdotes no juramentados: monseñor Francisco José de la Rochefoucauld, obispo de Beauvais, es gravemente herido y conducido con su hermano Pedro Luis, obispo de Saintes, a la capilla: Los dos perecieron en el último acto de la tragedia. Monseñor du Lau, arzobispo de Arlés hace frente a los asaltantes, después de haber "agradecido a Dios el morir por una tan bella causa" —dice a su vicario general—, avanza hacia los asesinos. "Yo soy el que buscáis —respondió a los que le llamaban a gritos—: el arzobispo de Arlés". Y cayó acribillado a golpes...
San JUAN GABRIEL PERBOYRE(† 1840)



Sacerdote francés de la Orden de San Vicente de Paul, los llamados “vicentinos”. Murió en China martirizado en una cruz, luego de estar en prisión rigurosa por 11 meses. Con un estilete candente grabaron en su frente los caracteres chinos de su crimen: Propagador de una religión abominable.

Oración:
Te pedimos Señor que por los méritos de estos mártires contemporáneos que entregaron sus cuerpos en inmolación hacia Tí, podamos nosotros hacer lo mismo con los nuestros, preservándolo siempre sólo para Tí. Por nuestro Señor Jesucristo, ayer, hoy y siempre. Amén.

jueves, 10 de septiembre de 2015

Jueves 10 de Septiembre
SAN NICOLAS DE TOLENTINO
   Patrón de las almas del Purgatorio
  Resucitador – Cuerpo Incorrupto
(1245-1305)


Iba modestamente por la calle, con la capucha calada, de modo que era difícil verle bien el rostro. Según testimonio de otra devota, toda la población de Tolentino se confesaba con él, porque le tenían por un santo.

Ya se puede conjeturar que la vida de oración sostuvo a este gran contemplativo en sus muchos trabajos, penitencias, combates de espíritu y enfermedades corporales.

Como una constante que se dió con el Cura de Ars – Juan Bautista Vianney - y el padre Pío, por ejercer con devoción su trabajo en el confesionario, el demonio le maltrató muchísimo, apaleándole y causándole graves heridas, hasta dejarle cojo.

 "Yo mismo le vi aquella herida grande y molesta", dice Nuccio de Rogerio, de la que tuvo en la pierna. Veinte días de cama tuvo que guardar en cierta ocasión, por los malos tratos del demonio. Su enfermero, fray Giovannino, observó lívidos rosetones en la cara, en los brazos y espalda.

Se sabe por testigos directos que al cura de Ars el demonio le incendió la cama y el cortinado de su dormitorio. Evidentemente el ser confesor conlleva realizar la tarea más peligrosa del mundo.

Una noche le despertaron las voces lastimeras de un alma del purgatorio: la de su pariente fray Peregrino de Osimo. "Te pido por favor que celebres la misa de difuntos para que me vea libre de las penas que padezco." Excusóse fray Nicolás, por ser a la sazón hebdomadario, encargado de la misa conventual, que debe celebrarse según el rito de cada día.

 Y entonces fray Peregrino le invitó a dirigir la mirada a la gran llanura que daba a la ciudad de Pésaro, toda ella rebosante de almas en pena que le pedían misericordia. Fray Nicolás tuvo lástima de aquellas pobres almas, y obtenido el conveniente permiso, celebró un septenario de Misas por los difuntos, añadiendo grandes penitencias y ayunos en sufragio de las ánimas. Al séptimo día, con nueva aparición, fray Peregrino le alegró con la gran noticia: él y toda la multitud paciente, que había visto, gozaban de la eterna gloria. Tal es el origen del septenario de misas de San Nicolás aprobado por la Santa Sede, en sufragio de las ánimas del purgatorio.

Sin duda la celebración del sacrificio del altar fue el centro espiritual de fray Nicolás. Se sabe que lloraba silenciosamente mientras celebraba la misa.

Los milagros se sucedieron luego de su partida al Padre. Fue de mucha fama la resurrección de una muchacha de Fermo, de doce años, llamada Filipina. En los frescos del siglo XIV que adornan la capilla donde estuvo enterrado, se celebran estos y otros milagros, que le merecieron el título de taumaturgo.

Es abogado de las almas del purgatorio, protector de la Iglesia, a la que amparó en grandes calamidades históricas, haciendo sangrar su brazo incorrupto como señal de advertencia.

Oración: Te pedimos Señor que por los méritos del amado San Nicolás Tolentino, puedan nuestros parientes difuntos ingresar a la dicha de tu gloria esta misma noche. Por nuestro Señor Jesucristo. Amén.

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miércoles, 9 de septiembre de 2015

Miércoles 9 Septiembre
San Pedro Claver
Esclavo de los esclavos
por amor a Cristo
Sacerdote Jesuita 1580-1654

Trabajó incansablemete junto a los negros traídos como esclavos a América y lo hizo principalmente en la ciudad de Cartagena, Colombia.

Esta ciudad por ser lugar estratégico en la ruta de las flotas españolas se convirtió en el principal centro del comercio de esclavos en el Nuevo Mundo. Mil esclavos desembarcaban cada mes. Aunque se murieran la mitad en la trayectoria marítima, el negocio dejaba grandes ganancias. Por eso, las repetidas censuras del papa no lograron detener este vergonzoso mercado humano.

Pedro no podía cambiar el sistema. Pero si había mucho que se podía hacer con la gracia de Dios. Pero hacía falta tener mucha fe y mucho amor. Pedro supo estar a la altura del desafío.

En la escuela del gran misionero, el padre Alfonso Sandoval, Pedro escribió: "Ego Petrus Claver, etiopum semper servus" (yo Pedro Claver, de los negros esclavo para siempre". Así fue. San Pedro no se limitó a quejarse de las injusticias o a lamentarse de los tiempos en que vivía. Supo ser santo en aquella situación y dejarse usar por Jesucristo plenamente para su obra de misericordia.

En Cartagena durante cuarenta años de intensa labor misionera se convirtió en apóstol de los esclavos negros. Entre tantos cristianos acomodados a los tiempos, el supo ser luz y sal, supo hacer constar para la historia lo que es posible para Dios en un alma que tiene fe.

A pesar de su timidez, la cual tuvo que vencer, se convirtió en un organizador ingenioso y valiente. Cada mes cuando se anunciaba la llegada del barco esclavista, el padre Claver salía a visitarlos llevándoles comida. Los negros se encontraban abarrotados en la parte inferior del barco en condiciones inhumanas.

Llegaban en muy malas condiciones, víctimas de la brutalidad del trato, la mala alimentación, del sufrimiento y del miedo. Claver atendía a cada uno y los cuidaba con exquisita amabilidad. Así les hacia ver que el era su defensor y padre.
Los esclavos hablaban diferentes dialectos y era difícil comunicarse con ellos. Para hacer frente a esta dificultad, el padre Claver organizó un grupo de intérpretes de varias nacionalidades, los instruyó haciéndolos catequistas.
Mientras los esclavos estaban retenidos en Cartagena en espera de ser comprados y llevados a diversos lugares, el padre Claver los instruía y los bautizaba. Los reunía, se preocupaba por sus necesidades y los defendía de sus opresores.

Esta labor de amor le causó grandes pruebas. Los esclavistas no eran sus únicos enemigos. El santo fue acusado de ser indiscreto por su celo por los esclavos y de haber profanado los Sacramentos al dárselos a criaturas que decían apenas tienen alma. Las mujeres de sociedad de Cartagena rehusaban entrar en las iglesias donde el padre Claver reunía a sus negros.

Sus superiores con frecuencia se dejaron llevar por las presiones que exigían se corrigiesen los excesos del padre Claver. Este sin embargo pudo continuar su obra entre muchas humillaciones y obstáculos. Hacia además penitencias rigurosas. Carecía de la comprensión y el apoyo de los hombres pero tenia una fuerza dada por Dios.

Muchos, aun entre los que se sentían molestos con la caridad del padre Claver, sabían que hacia la obra de Dios siendo un gran profeta del amor evangélico que no tiene fronteras ni color. Era conocido en toda Nueva Granada por sus milagros. Llegó a catequizar y bautizar a mas de 300,000 negros.

Oración: Te pedimos amado San Pedro Claver que no dejes de rezar e interceder ante nuestro Señor por todos los que se hallan en terrible esclavitud en nuestros días, presos de las drogas, de la guerra, de la esclavitud laboral, de la violencia familiar y de la confusión. Amén.

martes, 8 de septiembre de 2015

María con Santa Ana - Vitral de Pontmain
Natividad de María
 Martes 8 de Septiembre

La primera fuente de la narración del nacimiento de la Virgen es el Proto-evangelio de Santiago, que coloca el nacimiento de la Virgen en Jerusalén, en el lugar en que debió existir una basílica en honor a la María Santísima, junto a la piscina probática – en donde tuvo María que probar que la concepción de Jesús fue sin intervención humana - , según cuentan diversos testimonios entre los años 400 y 600. Allí ella y San José probaron su inocencia, cuando Dios concedió innumerables milagros en presencia de todo el pueblo. Después del año 603 el patriarca Sofronio afirma que ése es el lugar donde nació la Virgen. Posteriormente, la arqueología ha confirmado la tradición.

El nacimiento de la Virgen o Natividad de María se celebra como una fiesta litúrgica en el santoral católico y en la mayoría de los santorales anglicanos y que se celebra el 8 de septiembre, nueve meses después de la solemnidad de su Inmaculada Concepción celebrada el 8 de diciembre.

Al nacer María, la linda hija de dos israelitas estériles, llegó al mundo la "luz", aquella que se había ocultado en el jardín de las Delicias.

Nació de Joaquín y Ana, dos israelitas ancianos. Fue de sangre real y de estirpe sacerdotal, así lo repite la antífona de la misa de la Natividad. Ana quiere decir "gracia" y Joaquín "preparación del Señor"

Ana era hija del sacerdote Mathan y de María. Tenía dos hermanas: María, que se caso en Belén y dio a luz a Salomé, y Sobe, que engendró a Isabel, la madre del Bautista.

Se distinguieron los padres de la Virgen por su piedad y santidad de vida. Dada su misión, convenía que floreciesen en toda clase de virtudes y así lo fue en realidad. La conducta integra de estos esposos destacaría, aún más, en aquellos momentos en que Israel era un centro de corrupción y escándalo. El reinado de Herodes llevó un sello de depravación y falta de piedad hasta en los ambientes judíos.

 El matrimonio vivía feliz, con una sola pena, la de carecer de hijos, bendición de un hogar israelita. Cuenta la tradición que Joaquín fue rechazado del templo cuando presentaba su ofrenda y sólo a causa de su esterilidad. El judío Rubén se enfrentó con él y le dijo: "Tú no tienes derecho a presentarte el primero en el templo con tus ofrendas, puesto que no has producido retoño de Israel".

Consultó Joaquín los "anales de las doce tribus" y se cercioró de que desde Abraham todos los justos de Israel habían tenido sucesión. Se retiró al desierto con el corazón oprimido y allí le consoló un ángel con la divina promesa de una hija maravillosa.

 También Santa Ana vivía triste; todo cuanto se presentaba a sus ojos con fecundidad le hacía pensar en su ultraje; hasta que un día el ángel del Señor le dijo: "Ana, Ana; el Señor ha escuchado tus ruegos; concebirás y darás a luz y en todo el mundo se hablará de tu descendencia". Ana respondió: "Por la vida de mi Dios y Señor, lo que yo tuviere, sea un hijo o una hija, lo entregaré en ofrenda al Señor mío Dios".

 Santa Ana no fue virgen. Su concepción tuvo lugar por generación seminal. Se realizó mediante el concurso de hombre y mujer. María quedó sujeta en su nacimiento a la ley natural. Su nacimiento, el más grande de la historia de todos los siglos, se ha realizado con la sencillez y ternura que acompañara su vida.

Por nuestra Fe, fruto de innumerables milagros que se fueron sucediendo a lo largo de los siglos, y por revelación de la misma Virgen a distintas mujeres santas, sabemos que nació sin pecado original desde el primer instante de su concepción y recibió, por consiguiente, la gracia santificante.

Lo destacable para nuestra propia vida de estas lecturas es que la Vida humana no procede de la carne ni de la sangre, y menos de la concupiscencia, sino de la voluntad divina. Sus padres erán estériles y muy ancianos. Eso no impidió que Dios les haya enviado descendencia. Eso se verificó también con Abraham y Sara, ambos ancianos, cuando nació su hijo Isaac. También con el profeta Samuel y con San Juan Bautista. La Vida es un Milagro y un Misterio.

Oración: concédenos Señor poder gozar siempre de tu amistad por los méritos de nuestra amada Madre, La Virgen María, respetando como sagrada toda vida humana. Por nuestro Señor Jesucristo. Amén.